empleo en Ecuador
El trabajo ‘precario’ avanza y gana más terreno en Ecuador
La tasa del empleo no pleno subió y el empleo adecuado se redujo. Sigue al alza la informalidad. Más de 3 millones ganan menos del salario básico

Trabajadores. La informalidad en Ecuador, que está en 56, 3 %, creció en marzo de 2026, según el INEC.
Lo que debes saber
- Aunque el desempleo bajó ligeramente, el mercado laboral en Ecuador sigue estancado. Aumentó significativamente el empleo no pleno (personas que ganan menos del salario mínimo o trabajan menos horas), lo que refleja más ocupación pero de baja calidad.
- Más de la mitad de los trabajadores están en la informalidad, y el empleo adecuado (con salario igual o superior al mínimo) disminuyó. Esto indica que cada vez más personas trabajan sin estabilidad, seguridad social ni ingresos suficientes.
- Mientras el gobierno afirma que hay más oportunidades laborales, las cifras del INEC muestran lo contrario.
Ecuador conmemora el 1 de mayo, Día del Trabajo, con más precariedad laboral. Las últimas cifras sobre el mercado laboral de Ecuador que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) el 23 de abril pasado, muestran que el empleo sigue estancado, al menos hasta marzo de este 2026.
Esta realidad difiere del discurso del presidente Daniel Noboa sobre que, hasta el primer trimestre de este año, hubo “más trabajo para las familias ecuatorianas”, como dijo el 17 de abril.
En su informe de Empleo y Desempleo publicado recientemente, el INEC muestra que la empleabilidad en marzo pasado se mantuvo casi igual que en marzo de 2025. El único dato que marcó la diferencia fue la tasa del empleo no pleno.
La categoría de empleo no pleno, que incluye a las personas que perciben ingresos inferiores al salario mínimo (que es de $482) y que trabajan menos de la jornada legal, se incrementó del 29,7 % al 34, 8 %.
En marzo de 2025, el número de personas con empleo no pleno era de 2’595.835, mientras que en marzo de este año se incrementó a 3’039.206. Esto, de un total de 8,7 millones de trabajadores. Es decir, 443.371 ecuatorianos más ganan menos del salario básico unificado.
La informalidad sigue al alza
El informe también muestra que, aunque el desempleo se redujo, la informalidad siguió al alza y el empleo adecuado sufrió un retroceso, pues el desempleo disminuyó en apenas 0,4 %, pasando de 3,3 % en marzo de 2025 a 2,9 % en marzo de 2026 (apenas 37.136 desempleados menos).
Para la psicóloga organizacional Karolina Pazmiño, gerente de la consultora Gente & Gestión, estas cifras son evidencia de que el mercado laboral sí está generando ocupación, pero no empleo de calidad. “Lo que estamos viendo desde hace ya algún tiempo es una adaptación del empleo hacia esquemas más precarios: jornadas parciales, ingresos por debajo del salario básico y menor estabilidad”.
Las cifras muestran además que el empleo adecuado (personas que perciben ingresos laborales iguales o superiores al salario mínimo) disminuyó de 34,2 % a 32,1 %, al pasar de 2,9 millones a 2,7 millones de trabajadores en marzo. Es decir, 186.242 más dejaron de ganar al menos el salario básico.
En cuanto a la informalidad laboral, para marzo de 2026 el INEC indica que el 56,3 % de las personas con empleo en el país se encontraban en esta categoría (trabajadores sin acceso a seguridad social ni protección laboral).
Si bien el Instituto de Estadística y Censos señala que no hay diferencia con 2025, cuando la tasa fue de 55,5 %, en cifras la entidad detalla que marzo pasado cerró con la tasa de trabajo informal más alta desde diciembre de 2024.
Según la especialista en temas laborales, esto suele ocurrir cuando las empresas operan en contextos de incertidumbre y optan por reducir costos fijos y flexibilizar la contratación. “Desde una mirada corporativa, no es solo un fenómeno económico, sino también estratégico: las empresas están priorizando sostenibilidad financiera sobre crecimiento estructurado del talento”, añade.
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Una encuesta cara a cara
Estos datos del INEC, basados en encuestas cara a cara a 9.016 viviendas a nivel nacional, difieren del más reciente análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la empleabilidad en Ecuador, en el que señala que los indicadores del mercado laboral “se han fortalecido”.
Según la entidad internacional, el empleo adecuado aumentó 4 puntos porcentuales en 2025, hasta el 37,1 %; mientras que el empleo inadecuado se redujo 4,2 puntos porcentuales, hasta el 59,9 %. También que el desempleo cayó al 2,6 %, hasta diciembre del año pasado.
No obstante, el informe del FMI sobre la empleabilidad en el país, y que se da en el marco de la quinta revisión del programa de financiamiento que tiene vigente con Ecuador, se centra hasta el año 2025. Además se aleja de lo reportado por el INEC que señala que el desempleo en ese año cayó apenas en un 0,9 %.
La abogada Vanessa Velásquez, experta en temas laborales, dice que las cifras más recientes del INEC muestran la realidad actual del país y denotan que la informalidad se eleva de la mano del empleo no pleno. Lo que evidencia, dice, que las garantías de empleabilidad y los beneficios de los trabajadores siguen siendo altamente costosos.
“Por eso es más fácil, para quienes buscan generar fuentes de empleo, optar por contratar de alguna manera informal, para ahorrarse esos costos”.
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Mayra Pacheco Pazmiño
Pazmiño coincide en que el principal problema sigue siendo la informalidad en el empleo, ya que es una situación estructural del país, mas no coyuntural. “No estamos frente a un mercado estable ni sano, sino en uno donde las personas no están bien empleadas”.
Agrega que el desafío del Gobierno no es solo generar empleo, sino mejorar su calidad y sostenibilidad. Para ello, el enfoque debe ser integral, desde formación técnica y el desarrollo de diversas habilidades en los trabajadores que respondan a la demanda actual, hasta modelos laborales más flexibles pero regulados.
“Es necesario avanzar hacia esquemas que permitan dinamizar la contratación, similares a modelos de tercerización, pero con mayor control, transparencia y beneficios reales para los trabajadores”, sostiene.
Velázquez plantea también que, a la par, se debe verificar el cumplimiento de las obligaciones de los empleadores y fortalecer la Inspección de Trabajo, “que está desmantelada y colapsada”.