‘Poyguio Uku’, la fuente de energia de Atahualpa

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‘Poyguio Uku’, la fuente de energia de Atahualpa

En el sector Valle del Quillán, como lo conocen, es posible degustar de la trucha. Además se realizan pescas deportivas.

Los visitantes toman el agua de la fuente para obtener la energía de los incas, como Rumiñahui y Atahualpa.

Es un lugar poco explotado para el turismo, pese a su encanto natural. Según José Segundo Punina, un yachak (sabio) de Píllaro, mientras guía a los visitantes, por esa ruta caminaban los incas Rumiñahui y Atahualpa. Para tener energías bebían agua y tomaban largos baños en las dos cascadas, la hembra y macho (‘Mama Yaku’ y ‘Taita Yaku’, respectivamente).

El ritual del baño en las cascadas se desarrolla casi en silencio, con el trinar de los pájaros, el sonido del agua al caer por las pendientes y el viento que acaricia el rostro. José Segundo Punina reverencia a la Pachamama, la hace suya. Se agacha para tomar el agua de la vertiente y la bebe; minutos después se acerca hasta una pequeña cueva, toma el líquido que baja desde la montaña y la esparce por su cuerpo.

“Aquí se bañaban Rumiñahui y Atahualpa para adquirir energías y seguir el camino a Quito. Esta fue la fuente de energía de los guerreros incas. Pocos conocen esta parte de la historia convertida en leyenda”, explica Punina a sus acompañantes. El sendero está ubicado en la comunidad de Valle de Quillán, cantón Píllaro, en Tungurahua.

El sendero está bautizado como ‘Poyguio Uku’, lo que traducido al español quiere decir ‘El Camino de la Vertiente’.

El trayecto constituye una caminata de 30 minutos, en cuyo recorrido se encuentran árboles nativos. Existe un riachuelo de aguas cristalinas que guía el camino. Al final se observa la magnanimidad de la naturaleza. Hay dos cascadas: ‘Taita Yacu’ y ‘Mama Yaku’, una frente a la otra. La femenina queda más arriba y es más grande. Muy cerca está la gruta donde se hacían los rituales de los incas, según el yachak.

Soledad Moposita, una de las propietarias de esos terrenos, asegura que no conocía la leyenda del sector. “Este es un lugar poco explotado al turismo, lo que sí conocemos es sobre la bondad de las plantas nativas”. (F) YIE