‘Ladies night’: “Solo las guapas entran gratis”

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‘Ladies night’: “Solo las guapas entran gratis”

Hay discotecas que exigen belleza y faldas a las mujeres para que accedan a la promoción. Los activistas ven discriminación.

Situación. Los ladies free (noche de chicas) de los jueves son prácticas de gratuidad a cambio de sensualidad.

“A los ‘free’ (entradas gratis) ingresan solo las chicas más guapas y bien presentadas”, fue la respuesta de uno de los promotores de una discoteca cercana a Mall del Sol que fue consultado por este Diario a través de WhatsApp, sobre los requisitos que, según ellos, debe tener una mujer para entrar a los ‘ladies night’ (noche de chicas).

Como en un certamen de belleza: faldas cortas, tops, tacos altos y un maquillaje impecable fueron parte de la indumentaria, constatada durante el recorrido de EXPRESO, usada por las jóvenes para entrar. “Déjalas pasar a ellas”, dijo el dueño de una discoteca ubicada en la Kennedy, cuando se acercaban dos esbeltas mujeres hasta la puerta.

La escena es una táctica que de acuerdo con el promotor se usa “tan solo para facturar”. Sin embargo, esas prácticas que toman fuerza en la ciudad han sido acusadas de poco ortodoxas y discriminatorias en Europa y ciertos países de América.

Michaella Changoluisa, universitaria de 21 años, confirma esta práctica con una experiencia propia. Hace algunos meses, en una discoteca ubicada en Urdesa Central “me pidieron una foto de cara y cuerpo para comprobar mi belleza, y me dijeron que debía ir con unos tacos o plataformas y bien arreglada; si no, no me dejaban entrar”, recordó.

El cartel de ‘se reserva el derecho de admisión’, una fila de chicas en lista que ingresan de manera gratuita y los hombres que resoplan por el pago que ellos sí hacen, es solo una muestra “machista, discriminatoria y hasta clasista”, de acuerdo con Nessa Terán, fundadora de ‘Soy la Zoila’, una revista feminista.

Terán argumenta que esto responde a una “cultura misógina, porque es lo mismo que poner a la mujer a la misma altura de cualquier otro producto”. Asimismo, hace un llamado a las chicas para que rechacen este tipo de prácticas.

“Muchas mujeres aún lo ven como un privilegio, pero lo que no saben es que detrás de esto hay una maña muy bien pensada de usar a las mujeres como el atractivo de un negocio”, comenta.

Aldo Almeida, joven universitario, opina que para él no existe un problema con el uso de las mujeres “más bellas” como método de atracción a la clientela. “Las mujeres guapas siempre tienen ventaja en todo, entonces esto más bien es un beneficio para ellas, y las que son feitas pues saladas”, mencionó.

En otra posición, Daniela Franco, una joven trabajadora, tiene una queja similar a la de Michaella. “A veces sí me gustaría ir menos arreglada a las discotecas. Cuando yo vivía en España podía asistir por poco y en pijama, pero a nadie le importaba, ni se reservaban el derecho de admisión, eso es cuestión de la cultura que te enseñan”, opina.

Esa cultura, de acuerdo con Silvia Buendía, activista y defensora de los derechos humanos, “debe cambiarse a través de la educación. Debería enseñarse desde la infancia que los cuerpos de las mujeres no son mercancía”, acota.

Este tipo de denuncias, precisamente, abre un debate sobre qué tan correctas son estas estrategias de marketing. Rodrigo Cisternas, decano de la facultad de Comunicación de la Universidad Casa Grande y publicista, opina que esta problemática tiene una culpa compartida, entre las mujeres que se acogen a este tipo de acceso a la diversión y de los que la proponen.

“Personalmente me parece espantoso que se usen este tipo de estrategias. Pero aquí no cabe pensar si el marketing está siendo utilizado éticamente, sino cuestionar actitudes de ciertas empresas en particular”.

Por ahora no existe ninguna cifra que mida o estudie la magnitud de esta problemática. No obstante, la Ley Orgánica del Consumidor en su artículo 4, indica que el cliente tiene “derecho a un trato transparente, equitativo y no discriminatorio o abusivo por parte de los proveedores de bienes o servicios”.