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El ‘Gordito Sushi’ gana un Guinness por su video viral

Junio del 2011. Una convención de anime pone los ojos del mundo web en Danilo Palomino. En la entrevista aparece disfrazado de Ryu, personaje del videojuego ‘Street Fighter’.

Ternura. En su habitación, llena de personajes de anime, Danilo le regala un beso a su madre, Rosa Sánchez.

Junio del 2011. Una convención de anime pone los ojos del mundo web en Danilo Palomino. En la entrevista aparece disfrazado de Ryu, personaje del videojuego ‘Street Fighter’.

No fue su vestimenta lo que entretuvo a los internautas, sino su personalidad y la particularidad con la que se presentó: “Decidí hacerme este traje por medio de mi tía Antonieta, la esposa de mi tío Roberto”.

Danilo continuó su minuto en cámaras con uno de los movimientos de pelea de Ryu, el famoso ‘Hadoken’. El usuario Jenn90Jenn subió el vídeo de su actuación en YouTube, con el título de ‘Gordito Sushi’. Hasta marzo del año pasado, el material fue visto 1,4 millones de veces.

Danilo es noticia hoy por ese vídeo. El número de reproducciones lo hizo acreedor de un Guinness. Consta en la página 79 de la 10ª edición del ‘Guinness World Records Gamer 2017’, que aún no llega a América Latina.

Antes del reconocimiento de la editorial inglesa, y después del famoso vídeo, Danilo se convirtió en un personaje. Lo contrataron para comerciales, lo invitaron a entrevistas en medios locales y obtuvo seguidores que hasta hoy le son fieles. La mayoría, sin embargo, desconoce que fue diagnosticado con hiperactividad y posee un coeficiente intelectual de 50, es decir 40 puntos por debajo de lo normal.

Su popularidad es de doble filo. Aunque cuenta con muchos admiradores por su original forma de ser, también hay personas que lo hostigan. Lo confiesa uno de los protagonistas de este ámbito, Luis Alberto Coppiano, vocero del Budokan, el festival de cómics más grande de la ciudad.

“Los que estamos en el movimiento sabemos del asunto. Siempre lo han marginado. Lo ven como el loco de los eventos. Pero es una persona cien por ciento tratable”.

Su mami, Rosa Sánchez, tiene 65 años. Se enteró de la condición de su hijo cuando este tenía cinco. Desde entonces controla su hiperactividad con medicamentos y citas mensuales con psiquiatras. Ella cree que esto es lo que permite que Danilo lleve una vida muy apegada a lo normal.

Este joven de 29 años, que pese a su metro setenta de estatura y su cuerpo fornido se ve como de 17, tiene una energía inagotable. Practica jiu-jitsu y crossfit, deportes que son tan parte de su mundo como lo son los videojuegos y los animes.

Danilo nunca pudo concluir el colegio. “Era terrible”. Mientras la profesora daba clases, él prefería mecerse en los columpios. Estudió en Serli, en un centro psicopedagógico, en el Secap de Conadis y estuvo algún tiempo en un curso de computación en el Instituto Suárez. Llegó hasta tercer año. Conoce todo Guayaquil por su mami. En jornadas vespertinas, ella dedicó tardes enteras a enseñarle la ruta de los buses urbanos. Ahora anda solo por las calles de la ciudad y, con sus conocimientos de artes marciales, asegura protegerse a sí mismo. No siempre es así. Iván Bustamante, fundador de la lucha libre local, conocido como El Cuervo y de quien Danilo es fiel admirador, ha vivido de cerca su realidad: “Ha sido maltratado y humillado por su condición. La gente incluso siente miedo”. Él es una especie de padrino, de los muchos que tiene Danilo en Guayaquil. En alguna ocasión debió defenderlo de gente que quería agredirlo. “He tenido la oportunidad de sentarme con él y conversar cosas muy profundas. Para entenderlo, tienes que entender cómo funciona su mundo”.