
‘fifagate’ se define
El escándalo de corrupción que sacudió los cimientos del fútbol hace un año y medio tendrá su desenlace en 2017, cuando la mayoría de los acusados de recibir y ofrecer millonarios sobornos serán sentenciados en Nueva York, o sabrán si quedan libres.
El escándalo de corrupción que sacudió los cimientos del fútbol hace un año y medio tendrá su desenlace en 2017, cuando la mayoría de los acusados de recibir y ofrecer millonarios sobornos serán sentenciados en Nueva York, o sabrán si quedan libres.
El caso destapado por el Departamento de Justicia estadounidense consiguió lo que parecía imposible: exponer la cultura de la corrupción en la FIFA y tumbar a su liderazgo encabezado por Joseph Blatter, así como a los jefes de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf).
Las primeras sentencias del caso, que estalló con la detención de varios jefes del fútbol de las Américas y autoridades de la FIFA en un hotel de Zúrich el 27 de mayo de 2015, estaban previstas a partir de junio de 2016, pero fueron aplazadas.
De los 40 acusados hasta ahora 19 se declararon culpables para intentar reducir sus penas. Están acusados de delitos como fraude bancario o conspiración para delinquir, que conllevan penas máximas de 20 años de cárcel.
Para convencer a los jueces de aceptar su culpabilidad, los exjerarcas y empresarios detallaron cómo aceptaban u ofrecían sobornos a cambio de contratos de transmisión en televisión de partidos de fútbol.
La jueza Pamela Chen, de la corte federal de Brooklyn, debe ahora decidir cuántos años de cárcel recibirán como castigo.
El primero en ser sentenciado el 27 de enero será Rafael Callejas, expresidente de Honduras y exjefe del fútbol hondureño, acusado de recibir sobornos por 1,6 millones de dólares entre 2011 y 2013. Los demás serán sentenciados entre marzo y junio.
Solo cinco altos exjerarcas insisten en su inocencia e irán a juicio el 6 de noviembre.
Los que aguardan su juicio son el exjefe del fútbol brasileño José María Marín; el expresidente de la Conmebol Juan Napout; el exjefe del fútbol peruano Manuel Burga; el exsecretario de la federación de fútbol de Guatemala, Héctor Trujillo; y el exconsejero del presidente de la Concacaf el griego Costas Takkas. Otros acusados como el expresidente y el extesorero de la Conmebol Nicolás Leoz y Carlos Chávez se encuentran en sus países y pelean la extradición. Algunos como los empresarios argentinos Hugo Jinkis y su hijo Mariano o el exjefe del fútbol uruguayo Eugenio Figueredo han sido o están siendo juzgados por los mismos delitos en su país.
La Ecuafútbol también fue sacudida
El expresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, fue sentenciado a diez años de privación de libertad por el caso de lavado de activos en la institución rectora del fútbol nacional. Aún no recibe la notificación de la sentencia pero sus abogados presentarán una apelación.
Además, Hugo Mora, extesorero de la FEF también fue sentenciado a diez años por coautor y Pedro Vera, excontador, recibió tres años y cuatro meses de cárcel por cómplice.
Por este mismo caso estuvo detenido un año el exjefe de logística de la FEF, Vinicio Luna. Él cumplió la condena en la cárcel 4 de Quito y recuperó la libertad en diciembre.
En la primera audiencia de juzgamiento, la fiscal Diana Salazar dijo que “los tres procesados realizaron transferencias de recursos sin soportes documentales”.