
“El reto es duplicar las exportaciones”
Pedro Vega lleva 12 años de su vida apostando por Olé, la firma que en el país se ha catapultado como el referente de salsas y aderezos y que apunta con esa misma misión a consolidar el mercado internacional.
Pedro Vega representante legal de Olé
Pedro Vega lleva 12 años de su vida apostando por Olé, la firma que en el país se ha catapultado como el referente de salsas y aderezos y que apunta con esa misma misión a consolidar el mercado internacional. Como gerente y uno de sus principales accionistas, prepara a la empresa para ello.
La fábrica, cuenta, fue fundada en 1997 por una pareja de colombianos que tenían, entre sus experticias, conocimientos sobre la preparación de ajíes. Ellos crearon la empresa, pero Vega junto con otros amigos vio la oportunidad de comprarla. La firma inició en Quito con la elaboración de tres productos, entre ellos, la salsa de ají con maracuyá, producto con el que ganaron prestigio en el mercado local y ahora también el foráneo. Este año, solo ese producto sumó en Bélgica su quinto premio internacional.
La empresa, dice este cuencano de 46 años, fue creada “con el fin de ofrecer un producto diferente, especialmente a Estados Unidos”. Pero cuando él llegó su gestión también fue direccionada a crecer en el mercado local. “Fue ahí donde más empezamos a innovar y a incrementar el portafolio de productos hacia otro tipo de oferta que no sea solo el ají”.
Actualmente, Olé tiene más de 40 productos en perchas de supermercados, desde vinagres balsámicos de caña, tomates deshidratados en aceite, japaleños hasta la línea de salsas. Este año la firma sacó al mercado tortillas de maíz. La diversificación, explica Vega, viene de la mano con el reto de hacer que el consumidor conozca bien toda la oferta. Ese es un esfuerzo que han realizado en varias ciudades como Guayaquil, donde en los últimos cinco años lograron duplicar las ventas.
Vega cuenta que la buena aceptación de los productos responde al modelo de negocio implementado. “El objetivo siempre ha sido sorprender a nuestros consumidores, y hacer que estos puedan sorprender también a los invitados que llegan a su mesa”. El secreto, añade, siempre ha estado en hacer respetar la promesa de marca, en demostrar a los clientes que en la elaboración de sus productos se utilizan alimentos frescos y verdaderos. “Si decimos que nosotros elaboramos nuestras salsas con maracuyá es porque realmente usamos esa fruta”.
Actualmente, el 25 % de lo que produce Olé se exporta a mercados como el sueco y el estadounidense. Ahora que la demanda del mercado interno está restringida, el desafío es fortalecer la presencia de la marca afuera. El plan de la empresa es duplicar las ventas de exportación para fines de 2017.