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“Cansados de cuatro anos sin respuestas”
La residencia. Está integrada por quince condominios: diez construidos en su totalidad, dos a medias y tres que tienen solo el esqueleto.

Las promesas se hicieron humo. En diciembre pasado, la empresa inmobiliaria Rumbea & Rumbea, a cargo de la construcción del conjunto residencial Costa Plaza, ubicado al interior de la ciudadela Puerto Azul, en el kilómetro 10 de la vía a la costa, garantizó dotar de servicios básicos a la ciudadela.
En esa ocasión, decenas de residentes denunciaron a EXPRESO tener que abastecerse de agua a través de tanqueros, pese a vivir en una de las zonas más exclusivas y con la más alta plusvalía de la arteria. Y 25 familias (de las 50 que en total habitan allí) también se quejaron de no tener medidor de luz y estar conectados a un transformador de la empresa inmobiliaria, del cual brota una maraña de cables que los dota de energía, a su juicio, de forma insegura.
Fawel Abramowicz y Leonardo Nieto, residentes, se quejaron en ese entonces de los constantes apagones y de electrodomésticos quemados a causa de la sobrecarga del voltaje. Sin embargo, luego de tres meses, la situación es la misma. “No hemos tenido avances en nada, ningún técnico nos ha visitado. Es desesperante, como vivir en una invasión”, protestó Abramowicz.
En Costa Plaza, que empezó a poblarse hace cuatro años, asimismo hay otras obras inconclusas: no se han construido los tres parques con canchas, la piscina, el salón de eventos, el área de juegos. Apenas se divisan terrenos baldíos rebosantes de maleza. A esto se suma el retraso en la entrega de viviendas, que en algunos casos, como el de Ismael Henríquez y Natalia Morán, llega a ser de casi cuatro años, pese a haber cancelado el costo total de la obra ($ 70.000) desde el inicio.
A Henríquez la constructora le garantizó (ya lo había hecho otras dos veces) entregarle su departamento o al menos ponerle el techo a la estructura en enero pasado. Al incumplirse la fecha, le dieron otra que tampoco se cumplió. Ahora él está a la espera de que Rumbea & Rumbea le firme un documento notarizado donde se certifique la devolución del dinero. “No queremos la residencia, ni tampoco empezar un juicio. Queremos empezar de cero en otra parte. Estamos cansados de no ver obras en tanto tiempo”.
Renata Castañeda, quien hace cinco años canceló la mitad del costo (casi $ 40.000) de la obra, ha empezado en cambio un proceso legal contra la empresa. “Hace un año inicié una demanda penal porque se han vulnerado las fechas. Se supone que en febrero me entregarían mi propiedad, pero solo han colocado la estructura”. Castañeda también reclama el reembolso de lo invertido.
Frente a eso la compañía, a través de Emilio Rumbea, miembro del directorio con quien EXPRESO conversó, ha despejado varias inquietudes.
Respecto a los servicios, aclaró que Costa Plaza pronto los tendrá. “Si todavía no se han instalado los medidores de agua es porque Interagua no tiene aún los equipos en stock. He pensado en la posibilidad de instalar equipos homologados por el consorcio. Los que lleguen primero se colocarán”, detalló respaldado de varios oficios.
En relación a la energía eléctrica, asimismo precisó que el transformador que dotará de este servicio al resto de familias ya está en obras. Los trabajos de reconexión (mediante instalaciones subterráneas) iniciarán la semana siguiente y tras ello estas podrán tramitar su medidor individual.
Rumbea atribuye los atrasos a los cambios de normativas y a la Ley de Plusvalía que, según el Banco Central del Ecuador, afectó al sector casi ocho trimestres consecutivos. Ahora que se derogó, tiene previsto tomar dos caminos para culminar el proyecto: vender los activos que el grupo posee y “que por la misma ley nadie compraba” y hacer préstamos financieros a gran escala.
Con esas salidas se prevé además poner en marcha el proceso de devolución de dinero. “Hasta ahora no nos hemos comprometido con nadie porque queremos tener la certeza de lo que tenemos y planificar en el tiempo para no volver a quedarles mal”.
Pese a ello, los residentes piden a los directivos ir a Costa Plaza. “La gente ha empezado a alquilar o vender sus casas por temor a que la solución nunca llegue. Si se hace una asamblea abierta, podrán despejarnos muchas dudas y alargar nuestra paciencia”, manifestaron.
Datos
Abandono
La mitad de los bloques están conectados a un transformador del cual brotan decenas de cables que son lanzados por las ventanas y los techos para dotarlos de energía. Hay constantes apagones, además del mal aspecto.
Obra
La constructora levantó las estructuras de los tres edificios faltantes en enero pasado, pero desde entonces, aseguran los vecinos, la obra se paralizó. No hay obreros trabajando, movimiento, ni camiones descargando materiales.