En Latacunga, las calles se vacían con el toque de queda

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En Latacunga, las calles se vacían con el toque de queda

Pasadas las 20:00, pocas personas circulan en la ciudad. Militares y policías controlan. Sirenas y campanas anuncian el inicio de la restricción

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Operación. Militares perifonean por el parque de Latacunga y calles aledañas el inicio del toque de queda.Henry Lapo

El contexto

Militares, policías, bomberos y funcionarios municipales se han unido para vigilar que en Latacunga, Cotopaxi, los ciudadanos respeten el toque de queda que busca reducir los contagios por la COVID-19.

Es cerca de las 19:00 del jueves 13 de mayo, José, un trabajador de un local de comidas en Latacunga, Cotopaxi, se apresura para concluir la limpieza de baños y pisos. A las 19:30, el restaurante se cierra y hay que dejar todo listo.

Es su rutina desde hace tres semanas, en que inició el estado de excepción y toque de queda para frenar el avance de contagios por COVID-19 en 16 provincias. Cotopaxi es una de ellas.

A las 20:00, un ruido ensordecedor recorre varios tramos de calles y avenidas principales de Latacunga. Es el sonido de sirenas que anuncian el inicio del toque de queda. A ellas se suma, casi todos los días, el repique de campanas de la catedral. Es la señal para que todos permanezcan en sus casas. Y la mayoría cumple.

La iniciativa fue de los militares de la Brigada de Fuerzas Especiales Patria que, en una camioneta, perifonean las disposiciones, explican las acciones y piden colaboración. La acción dura hasta cerca de las 21:00. Luego hay recorridos en lugares específicos.

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    Acciones. Operativos conjuntos de revisión de vehículos y documentos cumplen militares y Policías en latacunga.Henry Lapo
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    Acciones. Operativos conjuntos de revisión de vehículos y documentos cumplen militares y Policías en latacunga.Henry Lapo

El grupo móvil los fines de semana es amplio: militares, policías, bomberos, autoridades municipales, provinciales. La concentración es en el parque de la ciudad. De ahí parten los controles preventivos. El jueves, un cielo despejado y un clima moderado acompaña a casi un centenar de militares a los que se une un número similar de policías en motos, antimotines y de a pie.

A las 20:00 casi todos los locales de la ciudad están cerrados. Solo las farmacias y locales de comida a domicilio permanecen abiertos. El ruido de las sirenas de los vehículos de la fuerza pública aún llama la atención. Algunos ciudadanos observan detrás de puertas y ventanas entreabiertas. Otros se apoyan en balcones y barandales para observar el paso del convoy. Los policías verifican que los pocos locales abiertos cierren. Todos acatan.

La primera semana de aplicación de la medida tuvo pocos tropiezos. El coronel Juan Carlos Fuertes, comandante del Grupo de Fuerzas Especiales Nro. 27, de la Brigada Patria de Latacunga, a cargo de las operaciones, indica que se enfocan en los sitios que no cumplen. Eso porque en los primeros días del estado de excepción y toque de queda encontraron fiestas clandestinas que seguramente ya habían sido programadas y que se tuvieron que suspender.

En la segunda semana ya no hubo nada. Comenta que en las calles, salvo casos especiales, personas que regresan de sus trabajos, nadie circula. En el Día de la Madre solo hubo tres detenidos hallados consumiendo licor. La situación se superó con la entrega de los menores a sus padres. Informa que hay sitios más complejos que otros en la provincia. Un ejemplo fue un percance registrado en una comunidad en Saquisilí. Los comuneros quemaron un vehículo de una persona sospechosa de robo. La situación fue superada.

En sus tareas de control de armas, municiones y explosivos han encontrado al menos seis carabinas artesanales y tres revólveres. Los militares también actúan en función de la necesidad.

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Estado de excepción: 31.163 operativos efectuados por la Policía hasta hoy

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El coronel Javier Álvarez, jefe del Distrito Latacunga subrogante, explica que la Policía efectúa los recorridos para insistir a los ciudadanos que no deben estar en la calle y a los negocios que cierren.

Dice que la gente sí ha acogido de buena manera el llamado de las autoridades. En los controles hay flexibilidad. Por ejemplo, el jueves, durante las revisiones a los automotores, un hombre, una mujer y un menor circulaban cerca de las 21:00 por la vía principal. Los uniformados revisaron, explicaron por qué hacen los controles y no hubo resistencia.

La mujer, de unos 35 años, dijo que la actuación es positiva ante el auge de la delincuencia. Señaló que con su familia se dirigían al domicilio, habían salido a la farmacia y estaban de regreso. Sin inconvenientes siguieron su camino.

El coronel Álvarez señaló que desde el inicio de la medida, unas 15 personas han sido detenidas. Lo que más han encontrado en sus controles es conductores en estado etílico.

Anunciar el toque de queda con sirenas les ha dado resultados. Creen que, de alrededor del 90 % de ocupación de camas en hospitales se habría bajado a un 70 % desde el inicio de los controles.

La cifra

200 uniformados entre policías y militares controlan en Latacunga que las restricciones se cumplan.