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El kichwa tambien atrae a mestizos en Guayaquil

El aprendizaje del idioma ancestral kichwa genera interés en Guayaquil y ya no solo entre quienes se identifican como indígenas, sino también entre los mestizos.
Ellos lo estudian por distintas motivaciones que incluyen la necesidad de comunicarse con los indígenas que viven en el Puerto; o acercarse más a sus jóvenes alumnos de esa etnia, según le dijeron a EXPRESO cuatro consultados.
Ellos están participando en los cursos que se ofrecen en el antiguo MAAC (Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo) del malecón, dirigidos al público en general.
También a diferencia de lo que suele ser lo usual, la instructora no es indígena. Ingerborth Constantine desde los 19 años se interesó en aprender el idioma ancestral. Por eso decidió internarse en algunas comunidades de ese dialecto: estuvo en Tena, provincia de Napo, y en provincias del norte de la Sierra por varios meses hasta lograr dominarlo.
Se acercó a grupos imbabureños de Otavalo, compartió con varios pueblos ancestrales para lograr aprender directamente de ellos el idioma.
Luego, sintiéndose segura de haber logrado un dominio de esa lengua, decidió transmitirlo a los demás. Por iniciativa propia inició sus talleres online. Casi un centenar de estudiantes se inscribieron en los primeros cursos que ofreció.
Ahora también enseña bajo la modalidad presencial. Sus talleres los realiza en el Centro Documental Libertador Simón Bolívar del antiguo MAAC. Cuenta con el aval de la Dirección Cultural de Guayaquil y el Ministerio de Cultura y Patrimonio, afirma.
Según explica, ha logrado que los alumnos aprendan en un promedio de 40 horas de clases. Desde el primer nivel dominan palabras y expresiones cortas, también el Himno Nacional y el Padre Nuestro.
“En total son tres niveles que abarcan las 120 horas, pero desde el primer módulo los estudiantes pueden entablar conversaciones sin complicaciones”, aseguró a EXPRESO.
Los talleres, que duran un mes, son gratuitos. Los niveles más complejos abarcan conjugaciones y tiempos verbales, hasta los 72 morfemas o sufijos para verbos, sustantivos y adjetivos, esenciales para tener un manejo y conocimiento más completo del idioma.
Ahora, un total de 20 alumnos reciben clases en el centro. Los primeros talleres son sencillos para los principiantes y utilizan las técnicas y métodos tradicionales en la enseñanza de otro idioma. Por ejemplo, en un monitor las imágenes aparecen una tras otra, mientras al dar clic se deslizan palabras y oraciones en kichwa.
Miguel Ramírez, alumno del tercer nivel, aplica una técnica natural para ejercitar su destreza en el idioma: dialoga con vecinos indígenas.
Algo frecuente en la mayoría de barrios de Guayaquil.
Más aún, dice haberles comentado sobre la unificación del kichwa: “Muchos no conocen las palabras con k, sino con q; hace pocos años se aplicó la unificación y muchos kichwa hablantes indígenas lo desconocen”, refirió Ramírez. (F)
Maestra y estudiantes del kichwa opinan
Ingerborth Constantine - profesora de Kichwa
Al enseñar refleja el mundo andino
“Me inspira enseñar el idioma kichwa porque puedo transmitir todo el conocimiento ancestral de la cosmovisión andina, la cual practiqué y viví cuando me interné en la Amazonía ecuatoriana. Ahora es mi estilo de vida, es mi forma de vivir”.
Julio Coronel
Exmilitar y comerciante
Su entorno indígena lo motivó
“Decidí estudiar kichwa porque estoy rodeado de indígenas y no entendía sus conversaciones, hoy tengo el tercer nivel y ya participo en ellas. Sin embargo, he notado que se avergüenzan cuando un mestizo habla el mismo idioma”.
Marcos Montalvo
Profesor de escuela
Formará club de kichwa en la escuela
“Soy maestro de una escuela y lo que me llevó a aprender el idioma es que tengo alumnos indígenas que no conocían las palabras básicas. Ahora puedo mandarles a investigar, ya sé las palabras, proyecto formar un club kichwa en la escuela”.
Cristina Altamirano
Bióloga y ama de casa
Inició esos estudios por curiosidad
“Lo mío solo fue curiosidad por conocer más de la raíz del saber de nuestros antepasados, más de sus costumbres, para uno poder proyectarse, enseñarle a mi hija que es pequeña a rescatar nuestra cultura ancestral”.
Miguel Ramírez
Ing. comercial y decorador
Entre los pioneros en el aprendizaje
“Nosotros somos los primeros en estudiar kichwa aquí en Guayaquil, cuando iniciamos, de los 15 que éramos, solo nos incorporamos 3, ahora esperamos en el próximo ciclo que los alumnos aumenten y culminen más”.