Una justicia camaleónica

Una justicia camaleonica

Con la posesión del presidente Moreno, la situación ha cambiado y quienes antes desde el poder ensalzaban la labor judicial ahora la cuestionan. No hay coincidencias, concluyen expertos consultados por EXPRESO.

Siempre se habla de la relación entre política y justicia. Si se lleva ese ‘matrimonio’ a casos específicos, es posible observar que los fallos judiciales durante la época del correísmo se inclinaron en su mayoría a favor de quienes ostentaban el poder y sus allegados. Lo curioso es que ahora es todo lo contrario.

Con la posesión del presidente Lenín Moreno, la situación ha cambiado y quienes antes desde el poder ensalzaban la labor judicial ahora la cuestionan. ¿Coincidencia? No hay coincidencias, concluyen expertos consultados por EXPRESO. Esto es el reflejo, concuerdan, de que la justicia en lugar de independiente se amolda a quien está en el poder.

“La politización de la justicia se mantiene tal cual. Lo que vemos es que al haber cambiado la polaridad de la justicia ha cambiado la forma de accionar de los jueces, pero siempre con un sentido político”, explica Ramiro García, presidente del Colegio de Abogados de Pichincha.

Ese “cambio en la forma de accionar de los jueces” al que hace referencia García es muy prematuro calificarlo como un verdadero cambio en la justicia, comenta María Dolores Miño, directora ejecutiva del Observatorio de Derechos y Justicia, y catedrática de la Universidad de las Américas. La experta cree que para recién empezar a hablar de un cambio en la justicia se requiere renovar algunos rostros.

“Lo que me preocupa es que dos personas sigan en la función pública: Gustavo Jalkh (presidente del Consejo de la Judicatura) y Johanna Pesántez (secretaria Jurídica de la Presidencia). Hay una deuda pendiente en la medida que estas personas sigan ahí”, dice.

Ambos funcionarios estuvieron inmersos en un escándalo con la filtración de correos electrónicos que darían cuenta de una supuesta injerencia del Gobierno anterior en fallos judiciales. Este Diario solicitó un comentario al Departamento de Comunicación del Consejo de la Judicatura, pero hasta el cierre de esta edición no respondió al correo electrónico enviado el 18 de enero pasado.

García concuerda con Miño en que los cambios de cabezas, como la de Jalkh (quien además fue ministro y secretario del expresidente Correa), son fundamentales. A esto se suma otras modificaciones de orden legal y de interpretación de las leyes.

“No es posible que se mantenga la aplicación del error inexcusable como parte del ente administrativo cuando esto debe de ser sola y exclusivamente potestad jurisdiccional. Solo un juez puede establecerlo, no la autoridad administrativa”, expresa. Miño cree que va más por el lado de un cambio cultural, es decir, dejar de ver como normal que la justicia esté supeditada a una voluntad política. EXPRESO también solicitó una entrevista con el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Judiciales del Ecuador, Eliseo García, pero no respondió al pedido.

El movimiento

Reveses también en la justicia electoral. El Contencioso Electoral reconoció a Lenín Moreno como presidente del movimiento Alianza PAIS, dejando a los correístas sin movimiento.

La consulta

Aunque no es un fallo, el silencio de la Corte Constitucional dio paso a la convocatoria a la consulta popular y referéndum, rechazados por los correístas, que aseguran que es inconstitucional.

La CIDH y la OEA

Estos dos entes internacionales, que el expresidente criticó duramente, son los que ahora lo escuchan. La CIDH pidió información sobre la consulta.

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