Elecciones. Alejandro Domínguez ocupaba el cargo interino en el organismo por Napout. Ayer en los sufragios fue respaldado.

Julio Jaramillo desde una nueva perspectiva

Un ‘JJ’ joven va, junto a un amigo de guitarreada, a la fiesta de compromiso de una jovencita de la alta sociedad. Pese a la inicial resistencia de esta, el músico la termina conquistando. ¿La forma? Su melodiosa voz.

La escena es solo una de las muchas que conforman la obra ‘Julio, el musical de JJ’, pieza con la que el Teatro Sánchez Aguilar cerrará su temporada teatral en enero.

Esta, creada por el dramaturgo Christian Valencia, analiza la vida y trayectoria musical del Ruiseñor de América, uno de los personajes ecuatorianos más populares del siglo XX.

“Para los ecuatorianos, Julio Jaramillo no es un músico, es un ídolo, una leyenda. Esta historia lo coloca desde una perspectiva totalmente nueva, lo hace más humano, más palpable, es su vida desde un ángulo que no se ha visto antes y que es más cercano y más real”.

Valencia, quien también es director musical de la obra, indicó que, a más del proceso de investigación que debió realizar para abordar la vida del artista, uno de los elementos más complicados a la hora de construir el musical fue elaborar la banda sonora para la misma.

“Cuando empecé a trabajar en el guion reuní las canciones más representativas de Julio, sin embargo, el verdadero desafío era que las letras de estas canciones coincidieran con la historia. Tuvimos la suerte de que muchos episodios de la obra coinciden con canciones que fueron éxitos rotundos para él, como ‘Cinco centavitos’ y ‘Fatalidad’, pero a su vez incluir canciones menos conocidas pero que lo llevaron a la cima en otros países, como la interpretación que hizo del tango ‘Volver’, de Gardel”.

El musical incluye actores y músicos, entre ellos Verónica Pinzón, Ana Passeri, Pepe Sánchez, Francisco Aguiñaga, Silvio Villagómez, Prisca Bustamante, Carlos Bravo y Xavier Jeldes.

El papel protagónico, no obstante, fue a un joven que intercala ambos talentos; Fernando Vargas, de 25 años. El artista ha dedicado su vida a la música, especialmente a los pasillos y boleros del Ruiseñor de América.

“La voz de Julio enamora. Creo que su éxito provino de la forma en cómo interpretaba las canciones que las hacía suyas”.

Indica que, pese a no tener entrenamiento teatral, la personificación del ídolo se le ha hecho sencilla. “He aprendido mucho en este proceso, pero, además de ser fan de Julio, siento que hay paralelismos entre su vida y la mía”.