Juan Fernando Velasco: “El público es implacable”

Juan Fernando Velasco: “El publico es implacable”

El cantante y compositor quiteño retoma su estilo. Tras varios años con el pasillo regresa con música inédita y sin fórmulas para el éxito.

En sus últimas producciones el artista quiteño se apegó a la sonoridad ecuatoriana, rescatando pasillos, pasacalles y valses. Pero este 2016, tras redescubrir estos ritmos y hacer dúos con 10 artistas diferentes en su álbum Misquilla (2015), ha preferido reencontrarse con sus letras. En esta entrevista el compositor habló de las enseñanzas de estos años y de su nueva propuesta, ‘Tú no me perteneces’, primer sencillo de su nuevo trabajo discográfico.

¿Por qué esperó 10 años para tener temas nuevos?

De alguna manera hemos ido procrastinando este álbum, primero porque quise hacer un proyecto de música ecuatoriana que fue Con toda el alma, el cual yo pensé que iba a ser un pequeño paréntesis en mi vida y se convirtió en un proyecto inmenso que requirió muchísimo tiempo y nos motivó un segundo álbum que fue Misquilla. No es que estuve alejado o no pude hacerlo, solo que había otros proyectos que me interesaban más.

¿Cree que Ecuador necesitaba reconocer nuevamente su música?

Sí, sin duda. Este proyecto (Con toda el alma) se volvió una responsabilidad. Incluso creé un espacio en Quito llamado Misquilla, en donde tenemos música tradicional ecuatoriana en vivo y la gente puede escuchar y revivir esta experiencia. Es como un bar-restaurante pero donde el centro es la música.

Tras todo este tiempo, ¿qué le dejaron los géneros nacionales?

Me dejaron un amor muy grande por nuestra música. Yo pertenezco a esa generación en la que en casa ya no se escuchaba esto. En mi caso eran Los Beatles, Cat Stevens, Armando Manzanero. Para mí fue un proceso de valorarla y quererla. Hoy legítimamente los disfruto de verdad.

Mirella Cesa, Gabriela Villalba y usted son de los nombres más internacionales del país. ¿Cuánto ha sacrificado para lograr estar en dicho sitial?

No sé cuánto he sacrificado. Quizá lo que más me costó fue irme a vivir a Miami. Sin duda representó un antes y después en las perspectivas de mi carrera internacional y a partir de ahí consolidé mi imagen fuera. Los colegas con los que he cantado han accedido a hacerlo no porque soy el mejor cantante del mundo, sino porque conocen lo que hago.

¿Qué queda del roquero de los años 90?

Queda ahí pues. No está olvidado, este álbum tiene cosas algo más roqueras. No necesariamente lo que a uno le gusta es lo que uno interpreta. Tengo que ubicar lo que yo hago. A mí no me sale el rock, me sale otro tipo de canciones. Baladas, música más tranquila... esa es mi fortaleza. Mi primer disco fue de búsqueda, tiene cosas hasta antagónicas. Pero un poco los medios y el interés del público es lo que va moldeando tu camino.

Las baladas siempre hablan de amor. ¿Algún otro tema que aborde en sus nuevas canciones?

Sí, aunque todavía no está terminado el disco. Siempre he manejado otros temas, pero la radio y los escuchas van trazando un estilo. Por ejemplo en un álbum con 10 canciones, cuatro son de amor, las cuales todas suenan, pero la que habla de la migración se quedó. Esto es parte de la profesión. El público es implacable y elige lo que le gusta. Pero está en la satisfacción personal el hacerlas. Yo no creo en las fórmulas radiales, no las tengo, no las sé.

“Me cuesta hablar de mi música”

- El cantautor está seguro de lo que propone. Él es más artista que generador de tendencias y así lo confirmó: “Me cuesta hablar de mi propia música, de lo novedoso, de lo diferente o parecido que suene a otros. Lo que sé es que lo que estoy realizando es un trabajo más maduro, mejor estructurado, que resuelve bien el tema de lo musical y que no pretende acomodarse a los tiempos. No pretendo encontrar el resquicio del éxito, sino ser honesto. No estoy pendiente del interlocutor, hago muy pocas concesiones sobre eso, ni tampoco está pensado con la idea de acomodarse a la radio”.

- ‘Tú no me perteneces’ es una canción que ya tenía tiempo escrita. Velasco cree que es el puente entre el sonido de su pasado trabajo y lo nuevo que llegará hasta febrero del 2017.