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Jose Serrano: “Con la oposicion conspiradora no podremos dialogar”

Dio el salto desde el Ministerio del Interior para encabezar la lista de asambleístas nacionales de Alianza PAIS. En su propia sede de campaña, en el norte de Quito, se puede ver, entre sus colaboradores, a algunos exfuncionarios de esta cartera de Est

Dio el salto desde el Ministerio del Interior para encabezar la lista de asambleístas nacionales de Alianza PAIS.

Dio el salto desde el Ministerio del Interior para encabezar la lista de asambleístas nacionales de Alianza PAIS. En su propia sede de campaña, en el norte de Quito, se puede ver, entre sus colaboradores, a algunos exfuncionarios de esta cartera de Estado y varios agentes de seguridad.

Se cataloga como un amante de la buena plática, de viajar en motocicleta y montar a caballo, “aunque a veces uno se caiga”, dice. Cree que su candidatura a la Asamblea Nacional llega en un buen momento para poner una pausa al vertiginoso ritmo en el Ministerio del Interior y cambiar de aires.

- La percepción es que el Gobierno y el Legislativo perdieron el año en el control a la corrupción. ¿Cambiará eso en la próxima Asamblea?

- En 2006 el presidente Rafael Correa dijo que si bien no podemos garantizar que no van a existir casos, nos comprometemos a luchar con todas nuestras fuerzas y acciones desde el Estado contra la corrupción, y eso es lo que hemos hecho. En la Asamblea, obviamente, hay un rol fundamental de fiscalización que tiene que darse desde la rendición de cuentas de los funcionarios. Pero este trabajo no es solo responsabilidad de la Asamblea, es de la sociedad en general.

- Las últimas denuncias de corrupción tienen su origen en los sectores estratégicos. ¿Se mantienen en que se trata de casos aislados, o ya se puede hablar de una estructura de corrupción en esta área?

- No estamos hablando de una estructura de corrupción desde el Gobierno. Se trata de funcionarios que se han tomado el nombre de este proceso para involucrarse en actos de corrupción, lo que es diferente y distinto. Esas personas, que se vistieron de los principios de PAIS para obrar de esta forma, no solo deben ser sancionadas por el movimiento, sino también por la justicia.

- Pero el asambleísta José Serrano, si llega a ganar, ¿podría tener conflictos al fiscalizar al actual Gobierno y a sus compañeros militantes?

- Esto (la fiscalización) es algo que sí hacemos. Yo mismo, después de las elecciones, entregaré mi declaración juramentada y pediré que se audite mi paso por el Ministerio del Interior. Lo que propongo es que pasemos del show mediático y político a la fiscalización ciudadana. Que los alcaldes, las organizaciones políticas, los líderes sociales sean quienes, directamente, hagan la fiscalización e interpelación y que los legisladores seamos intermediarios entre las partes.

- ¿Debilitando instancias especializadas como la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional?

- Por el contrario. Esto va a favorecer a la Asamblea pero, sobre todo, a la democracia. Incorporar a los ciudadanos en el rol de fiscalización es fundamental para dejar de lado el show y el protagonismo que buscan algunas personas.

- ¿Hay que modificar el actual sistema legislativo para acceder a la información pública?

- Son 2.000 los pedidos de información pública que se han hecho desde la Asamblea y es una muestra del trabajo de fiscalización y rendición de cuentas que han hecho los legisladores. Hay que terminar con esa lógica de requerir información para convertirla en una carta de chantaje a los funcionarios públicos. Por eso, lo mejor es que la fiscalización se produzca desde la ciudadanía.

- La delincuencia parece imparable, por ejemplo, en Guayas y Manabí. ¿Qué está faltando por hacer?

- Tener medios de comunicación más responsables que dejen el sensacionalismo y el amarillismo. No puede ser posible que cuando teníamos una tasa de 20 homicidios por cada cien mil habitantes, no salía una sola noticia de muertes violentas en los periódicos, y ahora que vamos a terminar el año con menos de mil muertes violentas, que tenemos una baja importante en delitos como el robo a domicilios, a vehículos, el hecho que cada vez es más aislado lo vuelvan en noticia.

- Luego de su paso por la cartera del Interior, ¿propondría, por ejemplo, una ley para legalizar el cannabis, como en Uruguay?

- Lo primero es generar institucionalidad antes de poner en el debate el tema de la apertura a la venta del cannabis. Hay que erradicar las estructuras del microtráfico y lograr un fuerte sistema de prevención y rehabilitación en el que se incluya a los gobiernos locales y actores privados. Porque puede pasar lo que en Alemania: se abrió el consumo y la venta de cannabis por cantidades, pero como no tenían la institucionalidad para la prevención y la rehabilitación, esa fue la puerta para que ingresen otras drogas duras.

- La oposición dice que algo así pasó con la tabla mínima de posesión que fue aprobada por la Asamblea.

- Esa es la gran manipulación que se ha hecho alrededor de la tabla. Lo que no dicen es que el consumo de drogas se despenalizó en el país en 1998, y en 2012 lo que se hizo fue establecer una tabla para determinar el tipo de juzgamiento que se debe dar por el volumen de droga con el que se detiene a una persona. Sirve para diferenciar al microtraficante del narcotraficante.

- ¿Qué le impulsó a dejar el ministerio para buscar un cargo de elección popular?

- Primero, vengo de una familia que ha estado vinculada con la academia, con la justicia y otras actividades relacionadas con el servicio a la ciudadanía. Luego, soy parte de un colectivo que me ha entregado esta responsabilidad. La función designada por el presidente Correa como ministro tenía un marco de competencias específicas, pero el cargo de elección popular tiene una relación directa con los ciudadanos y ese es el reto y la responsabilidad que asumí.

- ¿La aspiración del movimiento Alianza PAIS es que obtenga la votación más alta como asambleísta nacional y eso le permita ser presidente de la Asamblea?

- Esa posibilidad, los cargos de autoridad, es secundaria. A mí me dieron la responsabilidad de encabezar una lista junto a 14 compañeros para asambleístas nacionales y 200 provinciales. El objetivo es cumplir con todas las propuestas del movimiento.

- ¿Cuáles son esos planes?

- Mi bandera seguirá siendo el jugarme por un país libre de violencia y delincuencia. Nuestro plan, junto al binomio Lenín Moreno-Jorge Glas, es impulsar desde la Asamblea leyes para avanzar en la construcción de un país que produce, que protege y que impulsa, especialmente, el empleo para los jóvenes. Ya tenemos forjadas buenas bases.

- ¿Qué hará su bloque en la Asamblea si el binomio ganador no es Moreno-Glas?

- Estamos trabajando para tener mayoría de asambleístas y para que nuestro binomio gane en primera vuelta. Es prematuro pensar en una posibilidad de esa naturaleza.

- Lo más probable es que PAIS no tenga la mayoría abrumadora de la que goza ahora y les toque dialogar. ¿Con quién sí lo haría y con quién no?

- Si hay una oposición que construye de forma positiva, con esa evidentemente se puede dialogar. Pero con esa oposición conspiradora que quiere destruir, que está acostumbrada al golpe y el cenicerazo, con esa no podemos sentarnos a dialogar.