Editorial: La caída de Maduro y su efecto en Ecuador
Ecuador debe estar alerta y preparado pues una nueva ola migratoria no se puede descartar
Mientras la incertidumbre siga reinando en Venezuela tras la captura del tirano que encabezaba la narcodictadura que ha gobernado ese país por más de dos décadas, no se producirá el retorno de quienes emigraron hacia distintos destinos de Latinoamérica y el mundo.
El largo proceso que debe llevarse a cabo para ir desarmando la estructura chavista consolidada a lo largo del tiempo, seguramente se irá dando por fases, y en las primeras etapas es muy probable que no existan las condiciones necesarias para que los millones de venezolanos que huyeron de su patria puedan volver. Sin una Venezuela estabilizada no habrá libertad, ni empleo, ni salud, ni educación. E incluso la represión podría recrudecer inicialmente, hasta que se depuren las instituciones estatales y se logre una transición del poder a una figura elegida democráticamente.
Esta situación incierta y hasta caótica podría más bien provocar la salida de más personas, ante la falta de garantías para su integridad. Por ello Ecuador debe estar alerta y preparado, pues una nueva ola migratoria no se puede descartar y porque quienes salgan Venezuela no solo serían personas desesperadas por encontrar mejores condiciones de vida; también saldrían quienes busquen evadir la justicia. Aquello tendría consecuencias importantes tanto en la afectación del empleo local como en los niveles de inseguridad.