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Inundaciones no dan tregua en la ciudad
La advertencia llegó desde el cielo. No pasaba del mediodía y grandes nubes negras ya se habían tomado el techo de una Guayaquil que se está acostumbrando a andar con los pantalones recogidos.

La advertencia llegó desde el cielo. No pasaba del mediodía y grandes nubes negras ya se habían tomado el techo de una Guayaquil que se está acostumbrando a andar con los pantalones recogidos.
Las precipitaciones iniciaron cerca de las 18:00 y con estas, los primeros reportes de desmanes.
No hubo punto cardinal que no sufriera el embate de la lluvia; en Urdesa hablaban de una Víctor Emilio Estrada anegada a la altura de Las Monjas y otras calles más adentro, con dirección a Miraflores. En Mucho Lote, el desbordamiento del canal más que molestias, causaba el temor de los ciudadanos que vivían en las cercanías, pues una inundación parecía inminente; finalmente aquello no sucedió.
Como viene siendo costumbre, las redes sociales volvieron a convertirse en el método preferido para denunciar los desmanes. Fue así como los estudiantes de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil, hicieron público su malestar al tener que abandonar las aulas con los zapatos en sus manos, para atravesar los extensos charcos que los aislaban de las calles principales.
Ya en las vías, el dilema era otro. El Municipio de Guayaquil, a través de Twitter, advertía que las avenidas Francisco de Orellana, a Daule y Carlos Julio Arosemena, entre otras, se encontraban, además de anegadas, detenidas por el pesado tráfico.
Hasta el cierre de la edición, no se pudo conocer datos sobre heridos relacionados al fuerte aguacero.
El Inamhi prevé que el invierno golpeará este mes
Raúl Mejía, coordinador zonal del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), asegura que las lluvias de estos días están generadas por la influencia de la zona de convergencia intertropical, que no es otra cosa que una franja de nubes de mal tiempo.
Pero a esta circunstancia se suma el calentamiento detectado en aguas cercanas a las costas ecuatorianas.
“Tenemos un calentamiento de hasta dos grados en las aguas cercanas a la costa”, destaca Mejía.
A su juicio, esto se refleja en las precipitaciones, las cuales arreciarán a lo largo de este mes y podrían mantenerse también en marzo. No obstante, el meteorólogo prefiere ser prudente respecto a esta posibilidad.