
Indigenas purifican sus cuerpos en la vertiente de Monserrate
Óscar Santillán viste su traje típico, un pantalón blanco, poncho, alpargatas y un sombrero.
Óscar Santillán viste su traje típico, un pantalón blanco, poncho, alpargatas y un sombrero. Se dirige hacia las personas indígenas y mestizos que formaron un círculo para realizar el Tumarina, ceremonia ancestral en la que se utiliza el agua y flores silvestres.
Santillán es un yachak que pertenece al Centro de Saberes Ancestrales de la comunidad de Agato. Él fue llamado para el Tumarina, que es un momento para entrar en sincronía con la Yacu Agua, que en kichwa significa madre agua, para sentir su esencia, pureza y transparencia a través de las flores recogidas a primeras horas de la mañana y esencias dulces. Y al mismo tiempo pedir que limpie el cuerpo y alma de las malas energías con un baño purificador.
El yachak explica que el agua se riega desde la parte alta de la cabeza, que es la corona. Esa zona del cuerpo es ideal porque según la cosmovisión indígena están en sincronía con el mundo cósmico y los astros.
Santillán dijo a los asistentes que para el kichwa, el agua es vida. Por eso es prioridad consagrarse con ese líquido vital para que no se seque. (F)
YIE