Comercio Exterior
Golfo Pérsico: ¿Cómo la crisis de Medio Oriente golpea al banano ecuatoriano?
Desde el cierre del Estrecho de Ormuz las exportaciones operan con rutas alternativas y sobrecostos. El sector aguarda el CEPA con Emiratos Árabes Unidos

Entre enero y marzo de 2026 las exportaciones bananeras de Ecuador a Medio Oriente se contrajeron 2,16% debido al conflicto bélico en el Golfo Pérsico.
Medio Oriente fue el tercer destino del banano ecuatoriano en 2025: con 56,1 millones de cajas vendidas, equivalentes al 14,88% del total global exportado, según la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (Acorbanec). Pero ese posicionamiento de tercera región comercial, sostenido desde 2019, está hoy bajo presión.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron ataques aéreos sobre Irán el 28 de febrero, el Estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, con excepción de una apertura esporádica entre el 17 y el 18 de abril. El cierre de esta arteria del comercio marítimo entre el golfo Pérsico y el océano Índico ha tenido efectos en la operatividad de las exportaciones bananeras del Ecuador y en el futuro del acuerdo comercial con Emiratos Árabes Unidos.
Entre enero y marzo de 2026, Ecuador exportó más de 108 millones de cajas de banano, de las cuales 13 millones se dirigieron a Medio Oriente, explicó el presidente de Acorbanec, Richard Salazar. Sin embargo, ante la dificultad de acceder a los mercados del golfo Pérsico (Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Kuwait, Omán y Catar) se han presentado caídas frente a lo exportado en 2025 que oscilan entre el 24% y el 100%, producto del impacto del conflicto en la región. Mientras que el incremento en las exportaciones hacia Arabia Saudita, Turquía y Siria amortiguó el impacto, limitando la caída del bloque regional a 2,16% frente a 2025.
El caso más extremo es Iraq, que dejó de recibir exportaciones de banano ecuatoriano por completo, mientras que Emiratos Árabes Unidos y Kuwait registraron retrocesos superiores al 40%. En conjunto, el volumen enviado a estos seis países se redujo casi 1,96 millones de cajas frente al mismo período de 2025.
Marianella Uvilla, vicepresidenta de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), recuerda que el quiebre se produjo en la semana 10. “La logística se redujo a tres días de la semana, hasta que las navieras mandaron comunicados de que no se podía ir por mucho riesgo”, señaló. Las líneas suspendieron la ruta directa hacia Ormuz, aplicaron un recargo por riesgo de entre $3.000 y $4.000 y obligaron a rediseñar rutas.
Las cargas se desviaron hacia puertos en Omán y Arabia Saudita. En paralelo, surgieron rutas indirectas como Mersin, en Turquía, desde donde la fruta se moviliza por vía terrestre hacia los mercados del Golfo Pérsico en un plazo adicional de 48 a 72 horas.
En total, los tiempos logísticos se han extendido entre dos y cuatro días frente a la ruta habitual. Uvilla describe que las terminales portuarias “no estaban en capacidad para recibir tanta carga y no estaban automatizados”, generando congestión.
Con una participación cercana al 15% del banano ecuatoriano en los mercados de Medio Oriente, el conflicto bélico podría contraer entre dos y tres puntos porcentuales ese posicionamiento el próximo año, llevándolo a niveles cercanos al 11%. “A largo plazo va a reducirse la participación del mercado establecido”, advierte Uvilla.
En el mercado, los precios spot han mostrado variaciones en línea con el comportamiento de la demanda. La menor movilidad de personas, la salida de población en algunos países y la caída del turismo han ralentizado el consumo.
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El conflicto bélico podría contraer entre dos y tres puntos porcentuales las exportaciones bananeras a Medio Oriente
La coyuntura se traslada a los precios
Datos proporcionados por Acorbanec muestran que el precio spot del banano ecuatoriano arrancó el año en $8,05 por caja y escaló de forma sostenida hasta tocar su pico de $11,95 en la semana 6 (primera quincena de febrero). A partir de ahí, el precio registró una caída y se mantuvo volátil en las semanas siguientes. Hacia la semana 16 (13 al 19 de abril) el precio cerró en $4,75, menos de la mitad del máximo registrado diez semanas antes. El promedio del período se ubica en $8,24, por encima del precio mínimo de sustentación (PMS) de $7,50.
Sin embargo, desde el campo los productores advierten otras distorsiones. Franklin Torres, presidente de la Federación de Productores Bananeros del Ecuador (FENABE), señala que el precio en finca llegó a caer hasta $3 por caja y aunque se ha recuperado lentamente, en las últimas semanas se ha comercializado en promedio a $5.
El gremio estima que para un productor pequeño de 500 cajas semanales comercializar a esos precios significa una pérdida de $2.500 por semana; multiplicado por ocho semanas el daño asciende a $20.000 por finca. “Como en 2022 con la guerra de Rusia y Ucrania, el sector exportador busca un pretexto para pagar precios bajos”, afirmó Torres.
La consecuencia más grave, señala el líder gremial, no es solo económica: las fincas presentan una fragilidad creciente frente a enfermedades, pues sin liquidez los productores no pueden cubrir el gasto semanal de control fitosanitario. "Las consecuencias se sentirán en las próximas semanas y meses, cuando muchas fincas tengan que salir del mercado", alertó.
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Acciones pendientes
Frente a los desafíos logísticos, Uvilla recuerda que en el primer toque de queda y en medio de la escasez de contenedores, “la fruta se quedó 96 horas sin conexión, hasta cuatro días botada en las empacadoras”, lo que frenó el crecimiento sectorial de 8% a 5,5% hasta la semana 15.
Por ello, la vicepresidenta de AEBE califica de “insensato” no contar con salvoconductos y rutas permitidas para exportaciones y enfatiza en la necesaria coordinación con la Subsecretaría de Puertos y los ministerios de Interior y Transporte.
Por su parte, Acorbanec señaló que, hasta el cierre de esta edición, no han recibido respuesta de las instituciones del Estado sobre el pedido de trabajo conjunto para el diseño de medidas que permitan la eficiencia y continuidad en las operaciones exportadoras.
Alistar motores, mientras el conflicto acaba
El conflicto irrumpe en un momento clave para la relación comercial con la región. El Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) con Emiratos Árabes Unidos contempla preferencias arancelarias para el 90% de la oferta agrícola ecuatoriana. La Federación Ecuatoriana de Exportadores proyectó que el acuerdo impulsaría un crecimiento del 30% anual en el intercambio que ya fue ratificado por la Corte y está pendiente de aprobación en la Asamblea Nacional.
Xavier Rosero, presidente de Fedexport señala que el contexto actual refuerza la necesidad de avanzar en la ratificación interna mientras se estabiliza el escenario logístico internacional.
La expectativa del sector es que el acuerdo se ponga en marcha en el segundo semestre del año o a más tardar en el tercer semestre. Puesto que desde la lectura de la federación en un mercado global con costos elevados, el acuerdo puede convertirse en una ventaja competitiva: “los compradores en Oriente Medio van a buscar proveedores que tengan precios mucho más flexibles”, por lo que su entrada en vigencia podría facilitar el posicionamiento del producto ecuatoriano.
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