Indigenas amazonicos vs. Chevron

  Actualidad

Indigenas amazonicos vs. Chevron

El pasado 18 de junio los diputados de la Unión Europea Lola Sánchez (España) y Helmut Scholz (Alemania) visitaron la zona de la Amazonía ecuatoriana donde la empresa petrolera transnacional Chevron (antigua Texaco) produjo daños ambientales, efectuando un recorrido denominado “Toxitour”, en compañía de una delegación de indígenas de la Unión de Afectados por la petrolera estadounidense. Pablo Fajardo, abogado de los afectados por la contaminación, dijo que tras la visita los diputados participaron también de un acto académico en Lago Agrio para informar a la ciudadanía lo que había ocurrido en estos sectores, lo que estima contribuirá en buena medida a la concientización mundial sobre el problema y el grado del daño, pues lo que han visto los eurodiputados es de una evidencia contundente, señalando que han transcurrido más de 23 años de litigar en tribunales y cortes de justicia del Ecuador y del exterior. Lo que, por otra parte, corrobora los términos de la campaña mundial que el año pasado difundió en los medios el entonces presidente Correa bajo el lema “la mano sucia de Chevron”, al mostrar su propia mano chorreando el negro aceite mineral luego de sumergirla en cualquiera de las charcas de residuos contaminantes dejadas por la petrolera como su huella nefanda. Si bien esta visita se da dentro de la acción judicial planteada por los pobladores de la Amazonía ecuatoriana en que la Corte Superior de Sucumbíos mandó pagar a la empresa una suma cercana a los $9.500 millones, con distintas acciones y argucias legales la compañía sigue eludiendo el pago, y como reseñamos en artículos publicados en esta columna en julio del 2016, la petrolera demandó al país ante el Tribunal Arbitral de La Haya por supuesta “denegación de justicia” de los jueces ecuatorianos en razón de su demora en resolver sus reclamaciones, obteniendo sentencia a su favor. También en materia legal, a este nivel, lo increíble sucede. Latinoamérica tendrá que tener sus propios jueces y tribunales arbitrales, tal como propuso en foros internacionales nuestro expresidente Correa, si de veras aspiramos que la justicia tenga vigencia real y no se incline siempre del lado de los poderosos.