Los imanes del turismo de fin de año lucieron vacíos

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Los imanes del turismo de fin de año lucieron vacíos

Las restricciones no se respetaron en algunos de los balnearios del país que suelen ser puntos de encuentro para recibir al nuevo año

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Los operadores turísticos de Playas esperan recibir desde el 2 de enero una gran cantidad de turistas tras el levantamiento de las restricciones de ingreso a las playas.NESTOR MENDOZA / EXPRESO

La misma historia. En las provincias y cantones balnearios donde cada 31 de diciembre y 1 enero suelen recibir a miles de turistas que van a celebrar el inicio de año, lucieron vacíos. Esto no impidió que habitantes y turistas pasen por alto las restricciones y quemen los tradicionales monigotes y exploten juegos pirotécnicos.

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Eran las 10 de noche del 31 de diciembre, hora de inicio del toque de queda, y aún personas paseaban por el malecón de Playas, provincia del Guayas. Querían aprovechar hasta el último momento en la calle para despedir el 2020. Al escuchar la sirena que alertaba el inicio de la restricción de movilidad en la vía pública comenzaron a buscar algo resignados el camino a sus domicilios y algunos llevando sus monigotes.

Pese a las restricciones la gente esperó hasta la medianoche para sacar los muñecos de papel y cartón y quemarlos en la vía pública frente a sus casas. Otros se surtieron de juegos pirotécnicos. Varias familias, valiéndose de la tecnología, prendieron sus televisores y bailaron con música de las orquestas que estaban grabados en videos. “La pandemia no va a pagar nuestro entusiasmo, tenemos fe que este año, esta crisis va a terminar”, dijo Rosalía Jordán, mientras bailaba en su casa.

Los comerciantes playenses se mostraron satisfechos con la venta de monigotes. “Este año ha sido bueno, no lo esperábamos y es que todos querían quemar el año”, dijo Gloria Yagual, al terminar de vender un monigote que representaba al coronavirus.

40 playas están registradas a lo largo de las cinco provincias del perfil costero del país. 

El coronel de la Policía, Paúl Enríquez, informó que pese al panorama sí se respetó las disposiciones del Comité de Operaciones de Emergencia Cantonal. Hubo gente paseando hasta las 10 de la noche, pero sin aglomeraciones. Se quemaron los monigotes en algunos barrios, pero sin afectaciones; así como celebraciones en domicilios, sin invitaciones de otras personas, según el oficial.

Un escenario similar se vivió en la provincia de Manabí. En varios cantones, la tradición se impuso a la prohibición. La quema del conocido Año Viejo o monigote para despedir el 2020 se dio en calles y avenidas. En barrios como Altamira de Manta, familias esperaron los primeros minutos del 1 de enero para golpear, rociar combustible y quemar sus monigotes. “Hay que golpearlo, para librarnos de la mala energía, queremos un mejor año, el que se va nos deja marcados”, expresó un ciudadano que prefirió no dar su nombre.

En otros sectores del norte de Manabí, en San Clemente, jurisdicción del cantón Sucre, la creencia superó a la prohibición. “No quemarlo (refiriéndose al monigote) puede significar mala suerte, hay que borrar lo que dejó el año viejo y darle la bienvenida al nuevo”, dijo una mujer mientras veía el fuego consumiendo la ropa vetusta del muñeco de papel.

De acuerdo a las disposiciones del Comité de Operaciones de Emergencia Nacional del pasado 21 de diciembre, está restringido el acceso a playas las fechas 24, 25, 31 de diciembre y 1 de enero de 2021. Por lo que el 2 de enero se espera se levante esta prohibición y los turistas puedan ingresar libremente a los balnearios del país.
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Personas con maletas, globos al cielo y las uvas sobre cada campanada se trasladaron a los exteriores de las casas violando el toque de queda. Hasta el momento no existe un reporte de notificaciones o aprehendidos por infringir las medidas establecidas.

Pero siempre hay una excepción. Salinas, ciudad balneario de la provincia de Santa Elena, que es un imán de turistas para celebrar el inicio de año, lo hizo esta vez en total silencio.

La rumba característica de la celebración no se escuchó por ninguna parte del cantón peninsular. Tampoco hubo registro de la quema de los tradicionales monigotes, ni el encendido de los fuegos artificiales, eventos que se habían convertido en las atracciones del lugar en esta fecha. “Increíble ver a Salinas así en un cierre de año”, comentó la machaleña Lourdes Pineda, una de las pocas personas que caminó por el malecón junto a su familiares.

La mujer y sus allegados participan de esta celebración desde hace una década. “Nos gusta recibir el año en la playa de Salinas, por eso a pesar de las restricciones venimos; el sábado (hoy) que ya se podrá bañar en el mar nos vamos a meter tempranito”, dijo.

Hasta el 1 de enero estaba vigente la restricción de reuniones sociales con no más de 10 personas, aunque el COE dejó abierta la posibilidad de evaluar la medida según la evolución de la pandemia.

Pasadas las 21:00 del 31 de diciembre, desde un vehículo patrullero de la Policía Nacional mediante un megáfono, se advertía a los pocos presentes en el malecón que a las 22:00 empezaba el toque de queda y que todos debían retirarse.

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Los visitantes, entre lamentaciones por alejarse muy temprano de esta área, fueron desalojando de a poco el malecón. No hubo necesidad de que la fuerza pública intervenga. “Todo ha sido en paz, es verdad que es un fin de año atípico, pero se debe cumplir con lo establecido por el COE nacional”, indicó Eduardo Hesney, del municipio local, quien estuvo al frente del operativo de seguridad acompañado de policías nacionales y municipales.

Mientras en Salinas reinaba el silencio en los primeros minutos del 2021, en las ciudades La Libertad y Santa Elena los ciudadanos no respetaron la disposición de la quema de monigotes y uso de pirotecnia a la medianoche del 31 de diciembre. Por los diferentes sectores barriales de estas dos urbes se escuchó el encendido de petardo y aunque los elementos policiales trataron de llegar a los sitios y sancionar a los infractores no pudieron evitar la tradición.