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La Iglesia alerta preocupada que “la paz esta en peligro”
En un comunicado, advirtieron que Ecuador está viviendo momentos difíciles por las intensas movilizaciones de victoria y de reclamo, fruto de los resultados electorales (a los que califican como ‘controvertidos’), pero sobre todo creen que “el pueblo e

Su voz ha sido una constante en el proceso electoral. Y, ahora, los obispos de la Iglesia católica hacen un nuevo llamado al diálogo. Ellos creen que la unidad y la paz del país están en peligro tras la jornada electoral del domingo.
Ayer, en un comunicado, advirtieron que Ecuador está viviendo momentos difíciles por las intensas movilizaciones de victoria y de reclamo, fruto de los resultados electorales (a los que califican como ‘controvertidos’), pero sobre todo creen que “el pueblo ecuatoriano tiene pleno derecho a conocer la verdad”.
E hicieron dos pedidos concretos.
El primero, al Consejo Nacional Electoral (CNE). Los obispos dicen que la autoridad electoral, respaldada por el Gobierno, “tiene el deber de asegurar a la parte política que se sienta afectada todas las facilidades para impugnar los resultados y de acudir, sin exclusión alguna, a las instancias legalmente previstas para hacer valer sus razones”.
A este llamado se unieron también los evangélicos del país. La Iglesia cristiana evangélica pidió ayer al CNE “que dé pruebas fehacientes de que los resultados de las elecciones han sido transparentes y que no ha existido fraude alguno”.
El ‘jalón de orejas’ de los religiosos no fue solo para las autoridades.
Los obispos católicos también pidieron el compromiso de todas las instancias políticas para que entreguen “las pruebas a favor de la veracidad de los resultados o, en su defecto, las de su eventual falacia”.
Desde el domingo, tras la emisión de los resultados oficiales, la oposición ha advertido señales de un posible fraude. Guillermo Lasso, líder de la alianza CREO-SUMA, mostró ayer pruebas de las supuestas inconsistencias en el conteo de los votos. Su reclamo tuvo acogida entre sus seguidores y ciudadanos que llevaron la protesta a las calles.
Pero la Iglesia católica cree que, tal vez, hay otros caminos para resolver el conflicto. “Es imprescindible”, dijeron en el comunicado difundido ayer, “iniciar de inmediato un diálogo que permita el pleno esclarecimiento de la verdad y así volver enseguida a la calma y a la tranquilidad en las calles de nuestras ciudades”.
Quito y Guayaquil han sido los centros de la protesta. Sin embargo, se han replicado en ciudades como Cuenca, Ambato, Loja o Esmeraldas.
“Jamás la violencia, tanto del poder como de la oposición, será el camino para la paz, el desarrollo y la democracia en el marco del auténtico bien común, el cual no puede ser prerrogativa y responsabilidad de un solo partido, sino de toda la sociedad ecuatoriana en la articulación de sus organizaciones”, añadieron los obispos católicos.
El titular del Consejo Nacional Electoral, Juan Pablo Pozo, respondió al llamado de la Iglesia. “Respetamos el pronunciamiento y lo compartimos: se va a garantizar que se presenten los recursos que sean necesarios y que se evacuen en el marco de la ley y la Constitución. Somos una sociedad de paz”, dijo a los periodistas.