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El IESS y los politicos

El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) creado en 1928 para dar distintos tipos de prestaciones y servicios a los diferentes afiliados, de las diversas empresas e instituciones (públicas y privadas), tiene una historia de asedio, uso y abuso de los políticos sobre este organismo de los empleados y trabajadores.

Llama la atención que esta institución surgida al calor de importantes reformas sociales de los años 20, luego pasó a ser considerada como un botín de los candidatos triunfantes en las elecciones, desde ayer hasta el presente. Lo particular de esto es que quienes influyen, dirigen y deciden finalmente en ella, no son sus auténticos propietarios -es decir, sus socios, los afiliados-, sino los políticos.

Este hecho indica que aunque empleados y trabajadores, con sus diversos tipos de aporte, sean quienes sustentan la vida económica del IESS, no son ellos quienes lo dirigen. Por eso es necesario analizar objetivamente esta situación pues deben ser los socios (o propietarios) de este organismo de seguridad social quienes lo administren y no los diferentes gobiernos de turno.

En las últimas décadas se ha venido considerando al IESS como prestamista de primera y hasta de última instancia de los diferentes regímenes. Se le ha impuesto la singular lógica de “obligarle” a comprar bonos del Estado. Por supuesto, en tal adquisición y accionar no deciden los afiliados de este sino los funcionarios del gobierno que han sido puestos al frente para dirigirlo.

Lo mismo sucede con las inversiones, de diferente tipo, en sus distintas áreas. Estas no se discuten y deciden al amparo de lo que requieren y demandan los afiliados, sino de lo que los funcionarios del Gobierno creen que es “necesario hacer”. Por eso no llama la atención que la contabilidad de este organismo siempre esté atrasada y que los cálculos actuariales, que deberían ser el punto de partida para cualquier decisión, no lo sean.

Por eso todos preguntan si el IESS es de sus afiliados o del Gobierno y de los políticos (que no son técnicos en seguridad social), que copan sus principales cargos y deciden en sus diferentes instancias. De ahí que sea necesario establecer cuál es realmente la lógica que dirige y gobierna al IESS: la de los políticos o la de sus afiliados. Esa es la interrogante que es preciso responder.