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La hora de la lectura se volvio una fiesta
Cerca de 20 niños permanecen atentos, sentados en el piso formando un círculo.

Cerca de 20 niños permanecen atentos, sentados en el piso formando un círculo. No se mueven y algunos están boquiabiertos, mientras escuchan la historia del ‘Reino de los valores’, un cuento que resalta la importancia de los valores y los problemas que generan los antivalores.
El libro es leído por la misma autora, Tamara Navas, a los curiosos estudiantes de kínder (4 años) de la Unidad Educativa Liceo Panamericano, del campus Centenario.
Los niños escuchan el cuento y levantan la mano para preguntar cuando algo no les queda claro. La lectora invitada responde las inquietudes de los menores, pero ellos no se dan por satisfechos, quieren más explicaciones.
Este ritual formó parte de la ‘Fiesta de la Lectura’, una actividad dispuesta por el Ministerio de Educación, que ayer se cumplió en los establecimientos educativos fiscales, fiscomisionales, municipales y particulares del régimen Costa.
Fue una mañana colorida, llena de diversión y aprendizaje. En cada plantel se habían preparado diferentes tareas para que los estudiantes, junto con sus maestros, disfruten de la magia de la lectura y se animen a aprender leyendo.
Ellos seleccionaron un libro con anticipación, lo leyeron en clases y en sus casas, para después, en público, narrarlo, dramatizarlo y analizarlo.
“La idea es incentivar a los estudiantes, dentro y fuera de las aulas, a enamorarse de las letras y a encontrar nuevos espacios para leer”, indicó Carola Saltos, coordinadora de admisiones del Liceo Panamericano, donde hubo funciones de títeres para maternal y educación inicial, gymkhanas literarias, circuitos de lecturas, entre otras actividades.
En la Unidad Educativa Santa María Mazzarello, la fiesta duró tres horas. Las alumnas de Educación Básica convirtieron sus salones de clases en sitios mágicos, donde habitaban Hansel y Gretel, la Tortuga y la Liebre, y Ricitos de Oro.
Ellas personalizaron a los personajes mientras narraban los cuentos a sus maestros, padres y familiares, quienes los aplaudían en cada una de las intervenciones que las hacían con voz clara y sin titubeo.
En un escenario lúgubre, lleno de tumbas y cadáveres ficticios, Nicole Guaranda, Mery Sánchez y Naily Checa, alumnas de noveno básico, narraban la obra literaria ‘Los amados muertos’, de Howard Phillips Lovecraft; mientras, en el auditorio, las alumnas de bachillerato realizaban el análisis de varias obras, entre ellas La Metamorfosis.
María España, coordinadora del área de Lengua y Literatura de la entidad, dijo que estas actividades también desarrollan la creatividad de los jóvenes.