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El hombre que lleva 45 anos tejiendo redes
Diversidad. Con el tejido del nylon se pueden fabricar hamacas, redes, huambillas, atarrayas, sillas perezosas y una diversidad de adornos.

Desde hace más de cuarenta años el producto de sus manos navega por los ríos y los mares de todo el país. Un tejido ancestral que perdura y que, mientras más artesanal sea su elaboración, más se lo aprecia.
A sus 75 años de edad, Perfecto Rivas Padilla continúa con el oficio que aprendió cuando tenía 30: tejer redes de pescar. El trabajo lo realiza siempre de manera artesanal, es decir, con sus manos, sin ayuda alguna de máquinas.
Su gran habilidad lo ha convertido popular en su natal cantón. En las ventanas de su vivienda, ubicada en el sector Boca de Yaguachi, Perfecto tiene colgadas sus redes. El hombre suele dedicar las primeras horas del día para confeccionar.
Su labor de artesano la combina con la de vendedor de pescados en el mercado de la cabecera cantonal. Por lo general, quienes lo proveen suelen atrapar los peces con redes que don Perfecto mismo les ha vendido. Doscientos dólares es el valor promedio de una red.
Pero no solo elabora redes; Perfecto también se da tiempo para confeccionar otro tipo de objetos: bajíos, atarrayas y hamacas.
El artesano explica que para confeccionar una red grande, que oscila entre los 3 y 4 metros, demora alrededor de un mes y medio. Por eso, asegura, la herramienta más indispensable para este trabajo es la “paciencia”.
Su esposa, Rebeca Arreaga, es su ayudante principal. La mujer por lo general es quien lo ayuda a sujetar las redes en el balcón alto de su vivienda, mientras Perfecto, desde abajo, mueve sus manos como ‘araña’.
Rollos interminables de piola nylon giran constantemente, en tanto las redes se agrandan cada vez más. Mientras las fabrica, el artesano hace una pausa para sacar su desgastado celular y mostrar con orgullo varias fotografías que conserva de la red más grande que ha construido en su vida, la cual posee 10 metros de longitud y que la elaboró en 2015. La tiene guardada en su casa y asegura que “no la venderá”.
Perfecto explica que el confeccionar redes de pesca lo hace más por diversión que por trabajo. “Cuando no las elaboro siento que me pican las manos, y me pongo a hacerlas”. Él es el único hombre conocido en Yaguachi que se dedica a esta labor artesanal que tiende a desaparecer. (F)