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Heroes ignotos

Conservando su entusiasmo, energía y actitud valiente, los voluntarios “apaga fuegos” de la época de la conquista, integraron luego el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, manteniéndose siempre vigilantes ante un flagelo capaz de consumir la propiedad y causar víctimas, esforzándose en sofocar las llamas y siempre en busca de personas a quienes poder salvar.

Formados muy profesionalmente, sus autoridades se esmeran en fortalecer su capacitación de manera permanente, reforzando además su equipamiento para dotarlos de mayor capacidad operativa, incrementando sus condiciones de seguridad, teniéndolos así listos para hacer frente a las contingencias que se presenten.

Guayaquil, por sus características en materia habitacional y clima, fue siempre una ciudad proclive a los incendios, recordando el Incendio Grande de 1896, el del Carmen en 1902 y otro de características devastadoras, como fue el de la explosión de la planta de Shell Gas en 1976.

Estas experiencias obligaron a modernizar su parque automotor con unidades modernas y sofisticadas. Hoy cuenta con un carro escalera de 54 metros de altura, el segundo más alto de Latinoamérica, capaz de alcanzar un edificio de 18 pisos de altura, lo cual va muy acorde con el desarrollo arquitectónico de la urbe.

Un factor que ha incidido en su crecimiento es la existencia de los voluntarios, que en los momentos actuales suman 1.725, quienes se han preparado y formado desde sus inicios en la entidad, lo cual ha colocado al Cuerpo de Bomberos de Guayaquil dentro de los más tecnificados del continente.

La legión de la casaca roja para los momentos de riesgo y crisis se ha preparado en el rescate de estructuras colapsadas, lo que le ha permitido desempeñarse con éxito en las graves situaciones catastróficas, tales como los movimientos terráqueos; complementariamente, ha desarrollado cursos de capacitación a la población civil, habiendo llegado a 37.399 niños de 5 a 12 años en 72 centros educativos y a 14.870 adultos, en jardines, escuelas y ferias. ¡El Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, orgullo nacional!

Y sigo andando...