
No habra drawback sin confirmar los recursos
El sector exportador, el que sigue siendo una fuente segura de recursos para la economía, también está pasando por momentos ajustados. Nada más hay que comprobar que este año han caído los ingresos de camarón, banano, cacao y flores, respecto a su desempeño en 2014 (ver nota más abajo). Por eso, es importante para el sector conservar los beneficios tributarios que el Estado otorga.
Por un lado, los certificados de abono tributario que les permiten recuperar parte de los aranceles y utilizarlos para cancelar otras obligaciones fiscales. Pero sobre todo, el drawback, la devolución de impuestos simplificada que puso en marcha el Gobierno el año pasado.
Pese a la voluntad, el mecanismo que pretendía compensar la desigualdad de los exportadores ecuatorianos frente a sus vecinos competidores por la apreciación del dólar y la devaluación de las monedas extranjeras, se quedó corto. Se dispusieron fondos para esta devolución por 250 millones, pero solo se cancelaron 40 (hasta abril). Desde entonces, se acumula un compromiso pendiente de entre 180-200 millones que reconocen tanto los exportadores como el Gobierno.
Y lo que se viene. Para este 2016, todavía nadie asegura que este incentivo a la exportación para que no pierda competitividad vuelva a aplicarse.
De hacerlo, serían necesarios otros 250 millones de dólares, según el cálculo de Daniel Legarda, representante del sector (Fedexpor).
De hecho, el ministro de Comercio Exterior, Juan Carlos Cassinelli, confirmó a EXPRESO en una entrevista este lunes que aún no se puede hablar de una renovación del beneficio, cuando no se ha cumplido con lo prometido en 2015. “Extender beneficios sobre un tema para el que no existen recursos sería hasta irresponsable de tratarlo ahora, hasta no saber la fuente de esos recursos”, aseveró, tras confirmar que todo el frente económico del Ejecutivo está analizando medidas para apoyar al sector exportador.
Esta declaración de intenciones tranquiliza momentáneamente a los empresarios que, según Legarda, en algunos casos, están vendiendo a pérdida.
No solo porque hayan caído los precios internacionales de las mercancías, sino también porque, dada la poca competitividad que ahora mantienen los productos ecuatorianos, deben bajar más allá de los mínimos para, al menos, “mantener el flujo de caja y conservar su presencia en el mercado”. Pero la situación es insostenible en el tiempo. Por eso piden, e insisten, en que los incentivos deben equipararse al aumento de la presión fiscal. Y para ello, hay que aprovisionar de fondos a los mecanismos de ayuda ya creados. De eso, también es consciente el bloque económico gubernamental.