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Los gobiernos seccionales sacrifican las inversiones
El pago llegó a medias y complicó la planificación. Los gobiernos autónomos descentralizados cuentan con parte de los haberes que adeudaba el Gobierno central, desde esta semana. Los recortes y las moras retrasan, sin embargo, obras que son vitales para los pobladores.
El riego y drenaje en las zonas rurales es el ejemplo más claro. En dos provincias (Esmeraldas y Santa Elena), ese valor está pendiente desde 2014. A la fecha, según los prefectos, la deuda vinculada a riego, drenaje y dragado asciende a 111,1 millones de dólares. La cifra incluye pendientes de años anteriores, transferencias para inversión y recursos para gasto corriente.
El prefecto de Zamora, Salvador Quishpe, dijo que cultivos de cacao y café están afectados por las intensas lluvias. Los terrenos no pueden ser drenados y eso disminuye la producción. Es una reacción en cadena, dijo a EXPRESO, porque la caída o pérdida de cultivos impide la innovación y la comercialización. Sin ese paso, aseguró, la economía local no va a mejorar.
Solo por inversión para riego, entre 2015 y 2016, hay una factura por cobrar de 81,6 millones de dólares, muestran las cifras de las prefecturas.
Hay pendientes de más largo aliento. La delegación de dragado a cuatro provincias (El Oro, Guayas, Los Ríos y Manabí) está impaga desde 2012. En dólares suma 11,4 millones (Ver cuadro).
El cumplimiento de estos temas está en el aire. El Ministerio de Finanzas, hasta el jueves, cumplió con el pago de las asignaciones de marzo y abril, correspondientes a lo determinado en el Código de Organización Territorial. Lo entregado fue menos de lo esperado por las autoridades.
Pese a las demoras y los recortes –que todavía no son explicados en detalle por Finanzas– los líderes seccionales no han incumplido en el pago a los empleados. Jimmy Jairala, prefecto de Guayas, precisó que ninguno de los cerca de 2.000 trabajadores del gobierno provincial tiene un retraso en sus salarios. Lo que sí hizo, reconoció, es disminuir la carga de horas extraordinarias y recortar otros gastos corrientes.