El Gobierno podra pagar al BCE con empresas publicas

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El Gobierno podra pagar al BCE con empresas publicas

La nueva ley permitirá al Banco Central recibir acciones de entes de valores o seguros z Desnaturaliza su rol, dicen analistas z Redujo la deuda con papeles.

Segundo texto de la ley está previsto que se publique una segunda versión, con cambios, del proyecto de ley.

Hasta hace medio año, el Banco Central de Ecuador nunca había recurrido a esa excepción normativa que le permite adquirir acciones de la banca pública. Pero en mayo, sí lo hizo. En lugar de dinero, recibió del Gobierno 2.137 millones de dólares en participaciones de la CFN y otras entidades financieras del Estado para aligerar la deuda del Ejecutivo. La nueva reforma económica plantea ahora ampliar esa excepción para que el ente de control monetario pueda además recibir papeles de las empresas públicas no financieras, de valores o seguros.

Si se aprueba la ley de reactivación económica y, tal y como se ha previsto, nada cambia en cuanto al artículo 16 numeral 6, el BCE podría adquirir acciones de entidades que no estén relacionadas con el ámbito financieros, ya sean propiedad directa o indirecta del Estado. Y eso ensancha la puerta para que el Ejecutivo siga reduciendo su deuda con el Central sin entregar dólares. En mayo, ya consiguió reducirla de $ 5.800 millones a $ 3.700 millones gracias a la mencionada dación en pago.

Este horizonte, así como la maniobra ejecutada meses atrás, ha revuelto el ánimo de analistas económicos, que ya veían con preocupación cómo el custodio de los depósitos de la banca privada va perdiendo liquidez conforme se agotan las fuentes de financiamiento público.

Sin embargo, a diferencia de la operación ejecutada semanas antes del cambio de Gobierno, la nueva excepción ha pasado desapercibida ante la polémica por la tasa aduanera y las demás reformas económicas anunciadas.

“Bastante mal le ha hecho al BCE y a la percepción de riesgo país quitarle más de 8.000 millones de dólares de recursos líquidos, que es el descalce que existe entre la reserva internacional y los pasivos”, apunta Fausto Ortiz, exministro de Finanzas. En la misma línea, Francisco Swett recuerda que en el BCE están los depósitos de los bancos privados, del IESS y de los municipios.

Todos coinciden en decir que esta posibilidad, la de que el Banco Central adquiera acciones o participaciones, desnaturaliza su rol como ente de control monetario y financiero. El analista David Castellanos, de Pulso Económico, considera un error que se le entreguen papeles no líquidos, con alto riesgo y sin garantía de repago. Le da al Central el espíritu de un banco comercial y esa, defiende, no debería ser su función. No obstante, el ministro de Finanzas, Carlos de la Torre, ya se pronunció en su día a favor de esta función.

Aunque Finanzas y el mismo BCE no se han pronunciado aún para detallar el articulado de la reforma sobre este asunto, y Ortiz cree que hay que esperar para comprender la finalidad que se persigue, el exministro apunta a la posibilidad de que el BCE adquiera empresas, de valores y seguros, para después ponerlas en venta. La clave aquí será ver cómo se valoran y “qué tan buen vendedor es el Banco Central”.

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