Gato por liebre

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Gato por liebre

Algunos asambleístas de AP, siguiendo la voluntad de Correa, han desafiado al presidente Moreno a la convocatoria a una Asamblea Constituyente, en la cual participaría Correa como candidato. Aquello revela que estos responden a los intereses de Correa y no a los del pueblo, que está cansado del modelo “hiperpresidencialista” de “cacicazgo”, de insultos, persecuciones y amenazas; de una mayoría parlamentaria sumisa, obediente y cómplice en algunos casos, al extralimitarse en sus facultades, para torpedear juicios políticos, “afines” al correato y partícipes del desmontaje de la institucionalidad en el Ecuador.

Una vez más pretenden desviar la atención con otros temas, restando importancia a la lucha contra la corrupción; juzgar y castigar a todos los corruptos del gobierno del correato y recuperar los dineros en manos de estos.

Recordemos cómo en los días de la Constituyente de Montecristi nos pusieron a discutir sobre el derecho de la mujer a la plena satisfacción sexual y la modificación del Escudo Nacional, para entre gallos y medianoche, según denuncia de León Roldós, “aprobar un texto de la Constitución, distinto al discutido”.

Resultaría estúpido lanzarnos a una Asamblea Constituyente con funcionarios incondicionales a Correa en las instituciones de control, en la Corte Constitucional, Consejo Electoral y Función Judicial, etc. Es indispensable cambiarlos para procurar que los procesos gocen de independencia y no resulten en maniobras sesgadas por “boicoteadores” del gobierno actual, al que pretenden maniatar impidiendo el desmontaje de las instituciones que blindaron el correato y su sistema confrontativo, corrupto, abusivo y represivo.

Luego de los últimos acontecimientos, tanto en lo legislativo como en lo judicial, en referencia a los intentos de juicios políticos al vicepresidente sin funciones y al presidente del Consejo de la Judicatura, es vital destituir a los “infiltrados” del correato y permitir al presidente Moreno presentar ternas para llenar dichas vacantes, con personas ajenas al gobierno anterior. Solo así evitaremos que, a futuro, nos metan gato por liebre.