
Exgerente niega relacion con contratista petrolera
Álex Bravo, exgerente de Petroecuador, asegura que no firmó los contratos con la empresa guayaquileña Oil Solutions Services, tal como denunció el Gobierno. Al menos eso dijo, la mañana de ayer, durante su comparecencia en la Fiscalía General.
Álex Bravo, exgerente de Petroecuador, asegura que no firmó los contratos con la empresa guayaquileña Oil Solutions Services, tal como denunció el Gobierno. Al menos eso dijo, la mañana de ayer, durante su comparecencia en la Fiscalía General.
El sospechoso llegó custodiado por agentes penitenciarios y sus manos esposadas. Eran las 10:45 y la diligencia fue convocada a las 11:00.
El exfuncionario público -procesado por presunto enriquecimiento ilícito por no haber justificado alrededor de medio millón de dólares de ingresos- fue citado a dar testimonio en el caso de cohecho abierto contra Javier Baquerizo (detenido) y otros.
Baquerizo es el representante legal de Oil Solutions Services. Según el secretario Jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, esa firma depositó alrededor de 600.000 dólares en cuentas offshore que Bravo mantendría en paraísos fiscales.
La semana anterior, Mera convocó a la prensa para decir que “hay una denuncia que hay unos pagos al exterior de unos contratistas petroleros a las cuentas del señor Bravo a través de compañías, lo cual configuraría delito de cohecho, eso habría que verificar”.
Pero el exgerente de la petrolera estatal negó esas acusaciones y cualquier vínculo con los Baquerizo, propietarios de la empresa contratista, según relató su abogado defensor, Diego Velasco.
Él ratificó que su cliente no suscribió ningún contrato ni con la firma cuestionada ni con la fiscalizadora.
“Es evidente que Mera no se refiere a quien firmó los contratos, toda la información está en una web que contiene información que no ha sido verificada”, cuestionó el abogado.
Criticó, además, que se haya utilizado a un organismo como la Unidad de Análisis Financiero (UAF) para dar credibilidad a la acusación. Velasco espera una información oficial para dar un pronunciamiento al respecto.
Inicialmente, Bravo fue investigado por presunto tráfico de influencias. Pocos días antes de que terminara el plazo de la instrucción se reformuló cargos por enriquecimiento ilícito.
Su testimonio beneficiaría a Javier y Jaime Baquerizo, acusados de presunto cohecho. Javier fue detenido en Quito y Jaime, en Lima. Además, existe orden de prisión para otras dos personas. Su defensor, Jorge Acosta, explicó que al no ser Bravo quien firma los contratos, no pudo haber existido la supuesta relación de transferencia de fondos.
El jueves habrá otras diligencias en el caso: una de ellas será en Criminalística con la revisión de una memoria USB.