La estrella mas dorada del albo

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La estrella mas dorada del albo

Los jugadores de Liga de Quito participaron en la campaña de lucha contra el cáncer y también dieron regalos por Navidad a niños en Pomasqui.

Inolvidable. Jefferson Orejuela (centro) saluda con uno de los pacientes del hospital Carlos Andrade Marín. La visita merengue fue como parte de su campaña social en la capital.

La vuelta olímpica más satisfactoria, en lo humano, se dio fuera de la cancha. Y en el campo más importante: la vida real.

Allí, los jugadores de Liga Deportiva Universitaria de Quito también fueron campeones. Durante esta temporada, organizaron visitas sociales para alegrar, aunque sea por unos minutos, a niños de distintos sectores y condiciones.

Parte del proyecto social del cuadro quiteño fue sacarle, por segundo año consecutivo, una “tarjeta al cáncer”.

Esta vez la estrategia fue diferente. No jugaron en el torneo local con una camiseta rosada como en 2017, la utilizaron para visitar a niños enfermos en la sala de pediatría, oncología y traumatología del hospital Carlos Andrade Marín, en Quito.

En esa visita estuvieron Jefferson Orejuela, Jonathan Borja, Édison Realpe, Leonel Nazareno y el colombiano Cristian Martínez Borja. Todos, vestidos de rosado, saludaron con los más pequeños y les regalaron pelotas. Orejuela fue el más emocionado. Se contagió por la alegría de los chicos, al tiempo que recordó algunos pasajes tristes de su casa.

Martínez Borja resaltó este trabajo adicional y aseguró que todo sería distinto si todos se unieran en causas similares.

El arquero argentino, Adrián Gabbarini, uno de los rostros visibles de las campañas sociales del cuadro azucena, aseguró que estaba muy sorprendido por todo lo que se hacía en el tiempo libre. “Es mucho más que un equipo de fútbol, ha superado todas mis expectativas en todos los campos. Estoy muy orgulloso de ser parte de todo esto”, dijo.

Y tuvo razón. Una semana antes de la final contra Emelec, los merengues estuvieron en el coliseo de Pomasqui regalando caramelos a los niños de esa parroquia, al norte de la capital.

Allí estuvieron jugadores como José Quintero, Fernando Guerrero y el mismo entrenador uruguayo Pablo Repetto.

Estos eventos generalmente son privados, la idea es compartir con los pequeños de algo informal, donde ellos sean las verdaderas estrellas.

Rodríguez jugará un año en Liga (Q)

El defensa central uruguayo, Carlos Rodríguez, es el nuevo fichaje del cuadro capitalino. Ayer fue anunciado, de manera oficial, por la cuenta de Twitter del equipo.

Rodríguez tiene 28 años y mide 1,85 metros. Estuvo en Peñarol.

Su contratación se debe a que la defensa tendrá dos bajas por lesión en el primer semestre: Cristian Pellerano y Andersson Ordóñez.