Entretanto unos lanzan bombas, otros van a Piura a estudiar

Mientras unos en la Universidad de Guayaquil lanzan bombas, otros van a Piura a estudiar. La U. de Guayaquil, la Penitenciaría y el Seguro Social se han vuelto ingobernables; los escándalos no cesan por la corrupción o violencia en estas instituciones. El síndrome de “todos lo hacen” representa el argumento de equivocada justificación para el delito; las FF. AA. deben controlar los exteriores de la ‘alma mater,‘ ya que la Policía investiga en el interior. Seis bombas han estallado en la universidad y ocho reclusos fueron asesinados este año. Miles de profesionales de tercer nivel viajan a Piura a estudiar maestrías o doctorados porque allá les cobran la mitad, o en ciertos casos menos, que lo que pagan en nuestras universidades. No importan los sacrificios con tal de obtener títulos que el Estado exige para ascender en los puestos de trabajo públicos o a los maestros. Constituyen opciones para ser contratados y no traer a extranjeros que cobran más por sus servicios profesionales; con docentes nacionales se pueden bajar los costos de los posgrados. Necesitamos buenos profesionales de cuarto nivel que trabajen en beneficio del país, como Ángel Llerena Hidalgo, candidato en 2018 al premio Nobel de Fisiología por su descubrimiento de una alternativa agroecológica para el control del hongo sigatoka negra en el cultivo de banano con el uso de agua ozonificada.

Lic. César Burgos Flor