
Aun no se endereza la banca
La rotundidad con la que la banca salió hace un mes a ofrecer 10.000 millones de dólares al rescate de la economía nacional en forma de créditos vistió a las entidades financieras de una solvencia que aún no se sustenta en cifras.
La rotundidad con la que la banca salió hace un mes a ofrecer 10.000 millones de dólares al rescate de la economía nacional en forma de créditos vistió a las entidades financieras de una solvencia que aún no se sustenta en cifras.
Es cierto que los dos últimos meses ha habido una mejora en depósitos, en oferta de crédito, en activos e incluso en beneficios, y así lo ratifica a EXPRESO el presidente de los bancos privados (ABPE), Julio José Prado. Pero es insuficiente. Las instituciones bancarias acumulan una pérdida de utilidad de 38,3 % hasta julio, frente a lo registrado en el mismo período del año anterior.
Los bancos se embolsaron hasta el mes pasado 114 millones de dólares, pero hace un año, eran 185 millones de dólares, es decir, 71 millones en beneficios que aún no se han recuperado. Y eso que el año pasado los depósitos, que no son otra cosa que los ahorros de las personas en cuenta bancaria, se derrumbaron durante meses y en junio y julio de este año se han recuperado.
“Es una muestra palpable de que la crisis económica también la ha sentido el sector bancario. Dado que durante buena parte del año el negocio, que es dar y prestar dinero, no ha funcionado bien, la utilidad se ha visto afectada y es probable que en 2016 sea menor que en 2015”, confirma Prado.
Por eso, la proactividad que transmitió la Asociación de Bancos Privados del Ecuador para sortear la crisis con su oferta de 10.000 millones crédito no obvió que la rentabilidad de las entidades no es buena. Está 6 %, cuando hace un año era un 10,3 %. Y según Prado, es posible que se cierre el ejercicio con una de las más bajas de la región. “Esperemos que no siga deteriorándose en los próximos meses”, acotó tras detallar que en los países de la región la rentabilidad, que se mide por el promedio de los siete bancos más grandes de cada país, es mucho mayor a la de Ecuador. En Perú, el llamado ROE, cerró 2015 a 25 %, Brasil al 20 %, Chile al 16,5 %, Colombia, al 16,2 %, Panamá al 14 % y Costa Rica, el más bajo de todos, al 7,8 %.
Este indicador refleja qué tan interesante puede ser para un accionista meterse en el negocio bancario. Si no hay mucha rentabilidad, no es atractivo asumir los riesgos que aún enfrenta el sector financiero en Ecuador.
Esos riesgos se manifiestan, entre otros indicadores, en la morosidad. Si bien los índices al alza de todo el año (4,37 % en julio en promedio) eran algo de esperar en un período de crisis donde el desempleo y la iliquidez, en general, asfixian a las familias y a los negocios que dejan de pagar sus deudas, es significativo que el crédito inmobiliario ya esté en una tasa de morosidad del 3,28 % frente al 2,07 % de julio de 2015 y venga in crescendo (en junio, era del 3,13%). En general, la morosidad hipotecaria es una de las más bajas porque los ciudadanos se cuidan de no perder sus casas.
Los representantes de la banca privada han insistido estos meses en que se espera un aumento de la morosidad, dada la coyuntura del país. De hecho, la morosidad en créditos hipotecarios podría elevarse del 5 al 7 % hasta finales de año y seguirá dentro de los márgenes previstos. Empezará a preocupar, detalla Prado, si llega al 10 %.