Emprendedores locales contaron sus mayores fracasos

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Emprendedores locales contaron sus mayores fracasos

Los empresarios hablaron de su experiencia en una cita organizada por Panal Coworking.

Peter Mussfeldt, Alejandro Bolaños, Claudia Cervantes, Estefanía Mármol, Flavia Mármol y Emily Torres.

Emprender es de valientes. Este fue el mensaje de FuckUp Nights, que en su quinta entrega, presentó los fracasos de varios emprendedores locales.

La cita —realizada por Panal Coworking este 30 de mayo— brindó al público experiencias fallidas de sus panelistas, mostrando el proceso comercial, administrativo y de comunicación al que se enfrenta un joven empresario.

Claudia Cervantes, community keeper de Panal Coworking y organizadora del evento, dijo a EXPRESO que el objetivo de estos encuentros es servir como feedback a quienes deseen ser agentes de cambio.

FANCY 17 Y PAINAPOL

El cerebro detrás de estas marcas es Emily Torres, licenciada en comunicación y marketing. La emprendedora comentó que, en 2012, al inicio de sus negocios —junto a su socio— las ventas crecieron gracias a una buena estrategia en redes sociales. Incluso, llegaron a un tope.

Pero en 2018 ocurrió algo inusual. Un cliente estaba interesado en comprar 130 productos, valorados en $ 4.000.

Ellos enviaron la mercadería, pero nunca recibieron la transferencia. Fueron víctimas de estafa y Emily perdió gran parte del capital invertido. “Ese fue mi big ‘fuckup’, porque me confié. Porque cuando uno va por la vida haciendo cosas buenas, espera recibir lo mismo de la gente, pero esto no fue así”, comentó.

Por ello, dio el siguiente mensaje a los asistentes: “El éxito no está ganado, está rentado y se paga arriendo cada día”. Su recomendación es seguir y no desistir, pese a los errores que se cometen en el camino.

Además, Emily dice a los emprendedores que no subestimen el poder de sus ideas.

HIPPIE CHIC JOYAS

Las hermanas Estefanía, Melissa y Flavia Mármol son las creadoras de Hippie Chic Joyas. El negocio cuenta con dos puntos de venta en Guayaquil.

Melissa es la diseñadora, Estefanía la directora de marketing, y Flavia lidera el área comercial y administrativa junto con su mamá.

Su emprendimiento empezó en 2015. Las ventas crecieron mediante la realización de ferias o showrooms en la capital y apoyadas en las redes sociales.

Su gran fracaso fue abrir una isla comercial en Quito sin haber consolidado primero su mercado en Guayaquil. “Nuestro error fue no haber hecho un estudio de mercado, sin haber capacitado a nuestras empleadas. Nuestra misma gente no se sentía empoderada de la marca, y el negocio en la capital se fue a pique”, contaron.

Esa mala experiencia hizo que Hippie Chic se fortaleciera más en su logística con pedidos personalizados. Asimismo, las llevó a realizar una mejor planificación y un buen trabajo en equipo.

BM TOURS

Alejandro Bolaños, miembro de Panal Coworking, es el CEO de BMTours, una empresa con más de 13 años en el mercado. Es asesor de Med-Esthetique, accionista en Troconer del bar Rayuela, y asesor activo en Picawine de Txerra.

Bolaños habló sobre el proceso de consolidar una empresa de viajes, que a él y a sus empleados les tomó 3 años. Pero, sin preverlo, esta cayó en un devacle financiero y de reputación. Tras facturar 6 millones de dólares anuales, tener licitaciones y contratos con el estado, perdieron la acreditación IATA (que certifica a las firmas de este sector).

Su gran ‘fuckup’ —dijo— fue confiarse en los demás y no contar con gente que apoye la idea.

“Es difícil irse a dormir cuando encima de uno está la estabilidad económica de tu gente. Teníamos deudas con todo el mundo pero lo que más nos afectaba como empresa era la acreditación IATA, porque sin eso no se puede emitir tickets de viaje”, contó. “Nuestra reputación se iba desmoronando y justo en esos días me enteré que iba a ser papá”.

En la actualidad, el negocio ha dado un giro porque tuvieron que reformar su estructura.

Bolaños recomienda “hacer ejercicios que demanden competencias, porque es la única forma de analizar el mercado porque nos exigimos más”.

PETER MUSSFELDT

Nació en Berlín poco antes de la II Guerra Mundial, aprendió a sobrevivir en la postguerra. Escapó de la Alemania Comunista y estudió arte en Düsseldorf. Es artista visual y diseñador gráfico activo desde 1962.

Peter manifiesta que sus fracasos han sido más en la parte artística que la económica. Desde los sesenta ha sentido el rechazo de centenares de personas que no se han sentido identificadas con sus obras.

Uno de los hechos que marcaron su vida fue cuando recibió una llamada para crear el logo de Banco del Pacífico.

“Ese momento me llenó de júbilo y emoción. Estaba con mi esposa cuando dije en la reunión que no aceptaré ninguna mala observación a mi obra porque en ella está mi esencia”, señaló.

El mayor ‘fuckup’ que recuerda fue cuando emprendió en el área de camisetas. Ingresó a competir en ese sector, pero las pocas ventas hicieron que el emprendimiento fracasara.

“Teníamos cerca de dos meses sin vender una camiseta. Llegamos a pensar que en Ecuador nadie las usaba en los años 70”, dijo en tono de broma a la audiencia.

Ahora, el artista se desempeña como profesor en la Universidad Casa Grande y la Universidad de Guayaquil. Su última creación fue la del logo del Museo Nacional MUNA.