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Eligiendo jardin

justamente por estas épocas, los padres de familia que tienen hijos entre 2 y 5 años, comienzan a analizar la conveniencia de enviarles o no a un jardín de infantes y sobre todo a intentar diferenciar entre estos, según su oferta de atención y servicios para los niños.

Después de que en los últimos años del siglo pasado se comenzasen a conocer los estudios sobre la inteligencia humana: cómo se genera, cómo se construye, cómo se crea y recrea, resulta casi innecesario el tener que afirmar que en efecto, el jardín de infantes es básico, oportuno, acaso indispensable en esa tarea de estructurar personalidades y crear espíritus autónomos, sanos y buenos. De hecho, los dos años y su época, resultan y generan momentos claves para el arranque de muchas conexiones interneuronales.

¿Cómo elegir un jardín?, ¿Qué buscar? Evidentemente la capacidad profesoral que no solo debe estar garantizada por el título que entrega la universidad sino por los conocimientos, la pasión y el alma que ofrezca la parvularia, resulta vital.

Mas como en el siglo XXI la educación no es de tintes individualistas, importante resulta ubicar el equipo: profesores auxiliares que acompañen a los niños, profesores de idiomas que vayan iniciándolos en el proceso de grabar correctas pronunciaciones y estructuras lingüísticas de los idiomas a aprender. Psicóloga o psicólogo, imprescindible en este tiempo en todo proceso de formación; educadora responsable de los aspectos espirituales, sin los cuales hoy no se debería enseñar; profesional en el área estética, que los inicie en los sonidos, en la música, preparando así al cerebro para los retos siguientes, y profesor responsable de la tecnología, que deberá gradualmente ir introduciéndose. Todos ellos resultan ser el equipo mínimo necesario para abordar actualmente una adecuada educación preescolar.

Pero como los educadores hoy no somos sino una herramienta más, en nuestra nota siguiente abordaremos los otros aspectos fundamentales que pesan en la elección de un jardín de infantes.

La pura parvularia no basta, hoy se requiere mucho más.

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