La educacion, un compromiso de todos

Todo inicio de actividades académicas trae expectativas, nuevos profesores y compañeros de aula, reencontrarse con amigos. La algarabía de niños y adolescentes se refleja en la ansiedad de que todo empiece ya, sin olvidar el emblema educativo: “el compromiso es de todos”. Por lo tanto, la responsabilidad de los actores de la educación, autoridades, profesores, estudiantes y padres de familia debe ser mancomunada; cumplir deberes y respetar derechos de cada uno. Las autoridades educativas tienen un papel preponderante: cumplir y hacer cumplir leyes y reglamentos. Los profesores son los más vulnerables y casi no hay quién defienda sus derechos. Son proclives a todo acto de irrespeto de estudiantes y padres de familia. El compromiso es dejar trabajar al docente y proporcionarle confianza para que la enseñanza en el aula sea placentera para él y enriquecedora en sus aprendices. Los estudiantes desempeñan un papel importante. Tienen la responsabilidad de estudiar, cumplir deberes, lecciones y actividades extracurriculares. Ser respetuosos, educados, tolerantes con sus profesores y demás autoridades. Sin embargo, al ingresar a las instituciones educativas parece que olvidan las normas de conducta y consideran que tienen derecho a hacer lo que venga en gana. Los padres de familia deben ser conductores de sus hijos y no quemeimportistas, y que toda responsabilidad pese sobre el profesor, dejándole la responsabilidad de educar, que es función exclusiva de padre y madre. Esta pieza angular de la educación tiene graves problemas y desde aquí se gestan conflictos que desembocan en comportamientos inadecuados en instituciones educativas. Lo ideal sería cumplir cada compromiso, que por lo menos permita armonizar un sistema de educación adecuado y fácil de sobrellevar. Caso contrario continuaremos en los mismos problemas, profesores atemorizados, estudiantes con amplios derechos y menos responsabilidades, y padres de familia sin ser parte del sistema educativo.

Mg. Roberto Camana Fiallos