Edificios ‘fortachones’ para resistir terremotos

  Actualidad

Edificios ‘fortachones’ para resistir terremotos

Es un sistema adecuado tanto para una aplicación individual como para programas masivos de vivienda. Se dispone de mano de obra especializada y su aplicación es confiable.

Buena resistencia:Tiene una capacidad elevada de resistencia a la compresión.

Después del terremoto del 16 de abril muchos constructores ya saben bien por dónde transitar. Uno de ellos es Jorge Manzano Vela, experto en diseños estructurales.

Tras el desastre, mucho se habló de las construcciones sismorresistentes y entre las opciones están los paneles estructurales, con los que constructores importantes de la ciudad ya tienen experiencia (ver entrevista).

“El panel estructural consiste en un encofrado metálico en cuyo interior se alojan una o varias mallas electrosoldadas y se rellena posteriormente con hormigón. Este panel reemplaza a las columnas y a las vigas y se coloca directamente sobre la losa de entrepiso”, explica Manzano a Diario EXPRESO.

Cada metro lineal de pared tiene una capacidad de alrededor de 300 toneladas y paralelamente su rigidez impide deformaciones mayores ante un sismo, motivo por el cual en los últimos movimientos telúricos registrados en América del Sur, incluido el de Pedernales, las edificaciones ejecutadas con este sistema constructivo no registraron daño alguno.

Los encofrados metálicos son acoplables de 12 a 15 centímetros de espesor, rellenos de hormigón alojando una o dos mallas electrosoldadas que los estructuran. Estas paredes tienen en su interior las instalaciones y elementos funcionales como ventanas y puertas, de tal forma que al desencofrar todo queda preparado y en su respectivo puesto.

Para el constructor no es solo el hecho de no perder una inversión tan importante como un bien inmueble, sino proteger la vida de personas en un país propenso a sismos de magnitud.

El panel estructural limita las derivas de piso (movimiento horizontal relativo entre dos losas consecutivas), por lo tanto restringe daños estructurales, ya que incursiona dentro del régimen elástico atendiendo a la ley de Hooke.

Según la ley de Robert Hooke (1635-1703, quien estudió, entre otras cosas, el resorte), la deformación elástica que sufre un cuerpo es proporcional a la fuerza que produce tal deformación, siempre y cuando no se sobrepase el límite de elasticidad.

“Entre las principales fortalezas del sistema, Jorge Manzano destaca catorce, entre ellas la rapidez de construcción, ya que elimina el encofrado y armado de columnas y vigas”, analiza el experto consultado por EXPRESO.

Ofrece facilidad de armado, puesto que no se necesita cortar y amarrar varillas de acero. Basta con las mallas soldadas colocadas en su interior y los beneficios económicos cuando existen diseños racionales y equilibrados.

Todas estas fortalezas hacen elegible y prioritario este sistema constructivo, para su ejecución en zonas de alto riesgo sísmico como Ecuador.

El sistema no discrimina construcciones pequeñas de una planta con edificios de varios pisos. En todos los casos mantiene las fortalezas indicadas con anterioridad. Por su naturaleza se considera un sistema adecuado para un diseño sismorresistente.