Un Ecuador mas abierto

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Un Ecuador mas abierto

El bloque comercial que más atrae al ecuatoriano para realizar negocios es los Estados Unidos. El 78 % de latinoamericanos cree que la globalización es una oportunidad para el crecimiento económico.

El bloque comercial que más atrae al ecuatoriano para realizar negocios es los Estados Unidos.

Una gran mayoría quiere abrirse al mundo. El 82 % de los ecuatorianos está a favor de la integración económica. De esa cantidad, el 44 % quiere integración con los Estados Unidos. Así lo demuestra un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que lo elaboró a través de su Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (Intal) y Latinobarómetro.

Este sondeo se realiza cada año para medir la percepción de los latinoamericanos sobre diversos temas. Entre julio y septiembre de este año, el BID realizó más de 20.000 entrevistas a ciudadanos de 18 países de la región para conocer sus opiniones en cuanto a la integración económica y política, nuevas tecnologías, la equidad social y el medio ambiente.

Los usuarios de Internet y redes sociales son los que más apoyan la integración regional, están más preocupados por los problemas del medio ambiente y del cambio climático.

Este anhelo de mayor apertura de los ecuatorianos llega en un momento en el que el mundo se cuestiona los acuerdos comerciales y la apertura.

Desde su llegada al poder, el presidente de EE. UU., Donald Trump, pateó el tablero y cuestionó qué tan beneficiosos son los acuerdos comerciales para su país. A su vez, el Reino Unido entró en un proceso para salir de la Unión Europea (UE), denominado ‘brexit’.

Las autoridades ecuatorianas han manifestado que buscan llegar a estrechar más lazos comerciales. De hecho, el ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, realizó una gira por Dubái, Rusia, Japón y Corea del Sur.

Ecuador ha suscrito más de 20 acuerdos comerciales o régimen preferencial con distintos países y bloques económicos del planeta, que van desde la Comunidad Andina de Naciones (CAN) hasta la UE.

Los últimos acuerdos comerciales que suscribió Ecuador fueron con Nicaragua y El Salvador. También se trabaja para conseguir un acuerdo comercial con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).

No obstante, en las últimas semanas, a decir de exportadores y analistas económicos, las políticas del Gobierno pueden frenar la búsqueda de una mayor apertura comercial.

La tasa de control aduanero de $ 0,10 ha provocado que EE.UU. y la UE pidan explicaciones a las autoridades ecuatorianas. Además, Perú también ha manifestado su preocupación sobre esta situación.

Además se cree que Colombia está aplicando retaliaciones a la medida con una prohibición al ingreso de cemento ecuatoriano a su país.

A esto se suma el incremento de los aranceles a 375 partidas. Todavía no hay fecha para la aplicación de esta medida.

Desde la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) siempre se ha manifestado el deseo de una mayor apertura comercial para que los productos nacionales lleguen a más mercados internacionales.

Las medidas aplicadas en las últimas semanas, a decir de Fedexpor, pueden complicar a esas aspiraciones.

La semana pasada, la UE se reunió con representantes de Ecuador, Colombia y Perú para hablar del acuerdo comercial. En ese encuentro, la delegación ecuatoriana tenía previsto explicar las medidas que han generado preocupación.

Pero no solo la integración económica le preocupa al ecuatoriano y latinoamericano. Cuatro de cada cinco latinoamericanos creen que la ciencia y la tecnología son una amenaza para el empleo.

Mientras que la inteligencia artificial y la robótica generan marcada resistencia; solo el 24 % confía en que estas tecnologías permitirán crear más empleo del que destruirán.

El 88 % considera que para moverse en el mundo actual es indispensable saber usar Internet y el 77 % prioriza el acceso universal a esta conectividad, incluso sobre el desarrollo de infraestructura básica.

Sin embargo, los cambios tecnológicos todavía generan temores y resistencia. Apenas dos de cada 10 consultados estarían dispuestos a trasladarse en un vehículo conducido por un robot, o ser intervenido quirúrgicamente a la distancia.