Un documental retrata la vida de un mito literario

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Un documental retrata la vida de un mito literario

La primera vez que el cineasta quiteño Javier Izquierdo escuchó sobre Marcelo Chiriboga fue mientras cursaba una maestría en Literatura en el extranjero.Le sorprendió escuchar sobre el supuesto autor ecuatoriano, parte del afamado ‘boom’ latinoa

El cineasta le inventa una infancia al personaje que incluye fotografías.

La primera vez que el cineasta quiteño Javier Izquierdo escuchó sobre Marcelo Chiriboga fue mientras cursaba una maestría en Literatura en el extranjero.

Le sorprendió escuchar sobre el supuesto autor ecuatoriano, parte del afamado ‘boom’ latinoamericano literario que incluyó a Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.

Y es que, aunque Chiriboga surge de vez en cuando, hay un motivo por el cual nadie ha escuchado de él; no existe.

El personaje fue una creación del mexicano Carlos Fuentes y el chileno José Donoso, quienes, sintiendo que faltaba un autor ecuatoriano del boom, crearon al personaje que continuamente reaparece para dejar a los lectores preguntándose si fue o no fuel real.

La línea que parece difuminarse entre la ficción y la realidad es el tema que aborda ‘Un secreto en la caja’, documental falso que Izquierdo tardó seis años en elaborar y cuyo guion escribió junto con su hermano, el escritor Jorge Izquierdo.

El filme, que cuenta con la actuación de Alfredo Espinosa, Michael Thomas, Ángel Gavilánez, Christoph Baumann y Amaia Merino se divide en capítulos desde donde abarca la infancia, juventud, exilio y trayectoria del autor mítico quien supuestamente se hizo famoso a través de una obra titulada ‘La línea imaginaria’ y que sirve al cineasta como eje para explorar los conflictos limítrofes con Perú y lo que este percibe como la ‘amnesia crónica’ que constantemente vive el país.

El filme se encuentra disponible al público vía internet y podrá ser visto de manera gratuita hasta el 31 de marzo.

Para Izquierdo, este formato de difusión era ideal para el filme.

“Pensamos que como era un trabajo diferente, la forma de exhibirlo debía ser diferente. Las películas ecuatorianas no están funcionando bien en las salas porque están solas ante toda la maquinaria de Hollywood. Pensábamos que esta era una nueva propuesta y quisimos experimentar con este formato”.