La doble tragedia que sufren dos religiosas en Calceta

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La doble tragedia que sufren dos religiosas en Calceta

Las religiosas Soledad Tituaña (45 años) y Emperatriz Rodríguez (60 años), que llegaron a Calceta para ayudar a los damnificados por el terremoto del 16 de abril, que destruyó su convento y causó la muerte de una de sus compañeras, volvieron a sufrir una tragedia.

El martes en la tarde, una acumulación de gas en la cocina del inmueble donde se alojaban provocó una explosión seca y un incendio que les causó graves quemaduras.

La explosión, registrada en una casa de dos plantas de la ciudadela Inés Morena de Calceta, causó quemaduras en el 25 % del cuerpo de Emperatriz Rodríguez, que está asilada en el hospital Verdi Cevallos de Portoviejo, y en el 75 % del cuerpo de Soledad Tituaña, que fue trasladada vía aérea hasta el hospital Luis Vernaza, de Guayaquil.

Uno de los lugareños, Javier Araujo, cuenta que la explosión estremeció a los habitantes del barrio, que salieron corriendo, pensando que era un nuevo terremoto. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que había sido una explosión en la vivienda vecina, de la que salieron las religiosas envueltas en llamas.

Esilda Zambrano, profesora y compañera de las religiosas, cuenta que ellas llegaron para colaborar con la comunidad por el terremoto de 7,8 grados que devastó Manabí.

La casa donde habitaban había sido cedida por una dama caritativa que prefiere el anonimato y lamenta lo ocurrido con las dos mujeres, que se habían ganado el aprecio del sector, donde estaban trabajando por los afectados.

Según el coronel George Mariano Cevallos, jefe del Cuerpo de Bomberos de Calceta, la explosión fue provocada por una acumulación de gas en la cocina, producto de la fuga de uno de los cilindros, que afortunadamente no explotaron. Doce miembros de la casaca roja y ambulancias llegaron en auxilio de las religiosas, que primero fueron llevadas al hospital de Calceta. HLV