Que dificil es escribir y hablar cuando un amigo se va

  Actualidad

Que dificil es escribir y hablar cuando un amigo se va

Qué difícil es escribir y hablar cuando un amigo se va

El deceso de Pablo Ansaldo Villacís ha sido muy sentido en todos los ámbitos, no solo deportivos. Lo conocí en 1955, cuando llegó a Barcelona, procedente del Inglaterra, un equipo que militaba en la Liga de Novatos Salem. Fuimos amigos desde que empezamos a entrenar, a pesar de que ocupábamos la misma función de guardametas en el club del Astillero.

Tenía las condiciones perfectas para ser un muy buen arquero y así lo demostró a lo largo de toda su carrera. Nos turnamos muchas veces en la portería del equipo amarillo.

La gran hazaña deportiva de Pablo fue en su partido frente a la selección de Chile en 1965, cuando un choque con el chileno Campos le ocasionó la fractura de una costilla y la perforación de la pleura del pulmón izquierdo.

Al camerino bajaron los doctores Ramón Barredo y Edmundo Veloz. Yo fui con ellos y al llegar, la gravedad de la lesión fue rápidamente diagnosticada; por reglamento no había cambios y por lo tanto había que tratar de reparar el daño.

Mientras yo le hablaba y lo animaba a Pablo, los doctores lo forraron literalmente como una “momia” con tensoplast, que era una venda engomada que sirvió para mantenerle las costillas y su pulmón casi sin movimiento.

El dolor de Pablo era intenso, casi no podía respirar, pero aun así salió a la cancha y jugó lo que restaba del partido. Una demostración de hombría y valentía que lo colocó en la admiración y el respeto de todo el país.

El partido terminó 2-2 y Ecuador no pudo clasificar al Mundial de Inglaterra de 1966.

Casi después de dos años, Pablo retomó su rol de arquero y estuvo actuando como director técnico y portero del Manta Sporting Club; posteriormente fue al equipo de Bucaramanga, en Colombia, en que también desempeñó las dos posiciones.

Pablo nunca se pudo recuperar totalmente de su lesión, pero nunca se quejó. Continuó con sus actividades comerciales apoyado por su familia. Hoy, que ya no está con nosotros, lo seguiremos respetando y admirando.