Ira. Protesta en Ciudad de México contra la política migratoria de Trump.

Como deshacerse de Trump

La feroz campaña contra el presidente Trump, que la iniciaron y la continúan los medios de comunicación y el establishment americano, aparentemente, dado su carácter, no le preocupa mucho al primer mandatario.

La feroz campaña contra el presidente Trump, que la iniciaron y la continúan los medios de comunicación y el establishment americano, aparentemente, dado su carácter, no le preocupa mucho al primer mandatario. Aunque ha hecho algunos cambios forzado por las acusaciones que se le hacen, por el cruce de información que se le imputa por haber mantenido supuestos vínculos, durante la campaña electoral, con los rusos y que empiezan a parecer chismes de cocinera en las diversas exposiciones que se están haciendo en el Congreso americano. Parece que esta investigación no ha dado resultados convincentes, y ahora se han decidido a acusarlo por obstrucción a la justicia.

Recuerdo que cuando comenzó su candidatura se concentró en las amenazas de expulsión de los inmigrantes ilegales, sobre todo de los ciudadanos mexicanos, empezando con aquellos que tuvieran algún antecedente penal.

Incluso insistió en la construcción del muro cuyo costo consideraba que debía pagar el gobierno del país vecino.

El partido contrincante de la campaña electoral consideró que esa oferta los beneficiaba al máximo, pues con ello perdería la gran mayoría de los votos hispanos que, en esta época, pesan mucho en las votaciones.

La campaña contra los inmigrantes ilegales. Los resultados no fueron como se esperaba. Los mexicanos con residencia permanente vieron con buenos ojos esa medida. Sus compatriotas ilegales les quitaban los puestos de trabajo, ofreciéndose reemplazarlos con sueldos muchos menores. Por otra parte, siendo Estados Unidos el mayor consumidor de drogas, el negocio de su introducción y venta lo manejan los mexicanos, especialmente en el estado más grande y poderoso del país, que es California.

Trump también amenazó con dejar sin efecto o revisar a fondo el tratado comercial que mantienen los tres países de Norteamérica (Tlcan), con el argumento de que muchas empresas norteamericanas se instalaban en México debido al menor costo de la mano de obra y luego la producción ingresaba a precios con los que se hacía difícil competir en el mercado de Estados Unidos, como era el caso de los vehículos Ford, empresa a la que obligó a regresar a su ciudad de origen.

En cuanto a la invasión de inmigrantes mexicanos que quieren atravesar la frontera en busca de mejores medios de vida, me voy a permitir hacer una reflexión personal:

México tiene una tremenda desproporción en cuanto al nivel de vida de los ciudadanos. La cantidad de millonarios es impresionante. Recordemos que en la lista que publica la revista Forbes sobre los hombres más ricos del mundo, se incluye precisamente a varios mexicanos: Carlos Slim, Alberto Bailleres, Emilio Azcárraga, Joaquín Guzmán, entre otros.

Recién se publicó un relato, con fotos, de uno de los barrios más lujosos del mundo en Ciudad de México, el mismo que estaba rodeado de miserables chabolas y protegido por un muro que los separa. Entonces, tenemos que concluir que algo anda mal. No quiero referirme al número de organizaciones que trafican drogas y que han desplazado a Colombia, país al que se lo calificaba de ser el primer proveedor de estupefacientes.

Mejor reparto. Sí, algo anda mal en México, país que lo tiene todo: es centro cultural, turístico, petrolero, agrícola e industrial. Con todo lo que posee y teniendo de vecino a un país como Estados Unidos, posiblemente el mejor comprador del mundo, sus ciudadanos no tienen por qué emigrar. Ellos están orgullosos de ser mexicanos y es cuestión de exigir a sus gobiernos que logren una mejor distribución de toda esa riqueza.

El presidente Trump debe olvidarse de la construcción del muro y apoyar todo lo que signifique el desarrollo de México. Existe la oportunidad, cuando se vuelvan a sentar para discutir el convenio tripartito que mantienen. Así, ambos países se sacarán un problema de encima.