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Cuba castrista: y ahora

La muerte de Fidel ha llevado a dos preguntas interesantes. La primera, ¿quién murió? y la segunda ¿qué va a ocurrir con Cuba ahora? La primera, no creo que le hubiera importado mucho al comandante. ¿Revolucionario liberador o dictador opresor? ¿Socialista a cepa y oligarca camuflado? “La historia me absolverá” y listo. Me imagino que la segunda pregunta le hubiera interesado más. ¿Qué será de Cuba sin su sombra? ¿Continuará ese proyecto que llevaba su apellido? Para responder esa pregunta debemos reformularla. El destino de Cuba se definirá en estos años, es lo más seguro. Pero no por la muerte de Fidel. Sino por la victoria de Trump. Me explico: la política exterior de Obama será recordada por el acercamiento entre DC y La Habana. El descongelamiento de las relaciones. Obama logró algo que sus antecesores no, por un simple motivo. Entendió que la revolución cubana no iba a retroceder: mantendrían su victoria (ya sea por convicción o para mantener los beneficios de la cúpula política) en el imaginario de la población. Lo que significaba no bajar la cabeza ante el Imperialismo Yankee. De ahí que Obama jugara la carta de respeto, el de hablar de igual a igual y el de llegar a un acuerdo sin imposiciones ni exigencias (por ejemplo, de cambio de régimen o de elecciones libres). Los cubanos de primera generación que pasan sus tardes planeando derrocar el régimen en Versalles, no estaban contentos con esta diplomacia obamista. Por eso, su apoyo a la mano dura de Trump. Reacción del Presidente electo: “Fidel Castro is dead!”. Difícil que continúe el acuerdo, especialmente si lo que lo impulsaba era el relato construido por Obama. Ni Trump lo llevará adelante (“If Cuba is unwilling to make a better deal for the Cuban people, the Cuban/American people and the U.S. as a whole, I will terminate the deal”) y -en caso de que lo haga- Raúl Castro no bajará la cabeza a quien ataque o insulte la memoria del Comandante o los triunfos de su revolución. Así que, respondiendo a Fidel, probablemente Cuba seguirá siendo castrista, pero, aunque suena paradójico no necesariamente por él.

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