
El crecimiento de La Puntilla gira al noreste
Clave. La avenida Miguel Yúnez Zagía, al momento lastrada, será una de las opciones para las nuevas urbanizaciones. Conecta con la vía a Samborondón.
La ampliación a seis carriles de la avenida León Febres-Cordero, en la parroquia satélite La Puntilla, se ejecuta con miras al desarrollo urbanístico que toma el noreste de Samborondón.
Este sector se convierte en una de las propuestas para habitar, una vez que la Municipalidad samborondeña extendió los límites del uso de suelo para fines residenciales.
La zona no se limitará hasta Ciudad Celeste, que al momento tiene 11 urbanizaciones y es la más grande de las propuestas en ejecución.
En un islote privado de 55 hectáreas se ejecuta el proyecto Isla Celeste, también de la promotora inmobiliaria Corpacel. Lo conformarán dos urbanizaciones (Estribor y Babor), además de un town center.
Hasta el Cabildo llegan proyectos urbanísticos para construirlos en esta zona. El alcalde José Yúnez anticipó que las propuestas solo serán aceptadas siempre que no afecten el entorno, pues hay cerca varios recintos.
La presencia de establecimientos educativos, como el colegio Alemán Humboldt, Soler y Menor, hacen más atractiva la opción de invertir en una vivienda.
En este sector residen al momento alrededor de 15.000 personas, distribuidas en Ciudad Celeste, El Cortijo, Vereda del Río, Jardines del Parque Magno y Buijo Histórico.
Con los futuros asentamientos se calcula que lleguen a los 25.000 habitantes.
¿Pero qué hace especial a este sector para un desarrollo urbanístico? Para el gerente general de Ciudad Celeste, Sergio Duarte, se decidieron a invertir en 2003 por la exclusividad y sus privilegiadas características de ubicación.
“Esos dos puntos hicieron que esta nueva propuesta urbanística se convirtiera en poco tiempo en uno de los mayores polos de desarrollo de la ciudad y de la zona”, añade Duarte.
El funcionario indica que se apostó bajo el concepto de una ciudad para vivir, con los más altos estándares de calidad y urbanísticos.