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El corte del servicio obligo a tres clinicas a comprar agua
El comercio y la ciudadanía tomaron previsiones. Sin embargo, hubo reportes de desabastecimiento. Algunos planteles educativos alteraron su jornada.

Pese al aviso previo, el corte de agua, que afectó ayer a más de 280 sectores de Guayaquil, además de Daule, Durán y Samborondón, dejó desabastecido a un sector prioritario de la ciudad: los centros de salud. Esto, aún cuando Interagua, operadora del servicio, había anticipado que las casas médicas y planteles educativos tendrían abastecimiento gratuito a través de tanqueros.
Este Diario recogió la queja de tres centros de salud de la ciudad, que recurrieron al contrato de tanqueros privados, por la falta del líquido.
“Por la mañana hicimos entre cuatro o cinco solicitudes de abastecimiento a Interagua. Nos dijeron que supuestamente nos atenderían después de las 14:00, pero no podemos arriesgarnos a quedarnos sin agua todo el día por la demanda que conlleva la realización de la hemodiálisis”, señaló Tomás Castillo, directivo de la clínica privada Cenag.
A este centro, relata Castillo, normalmente le ha costado hasta $ 50 abastecerse cuando han ocurrido otros cortes de agua, pero esta vez les costó $ 150. “Es porque, otras veces, los tanqueros podían abastecerse directamente en La Toma, pero ahora no se pudo, tuvieron que traer agua desde fuera de la ciudad y eso implicó que se triplique el costo”, detalló.
Efectivamente, la suspensión respondió a los trabajos de limpieza del cárcamo de estación de bombeo de La Toma, que implicó detener las operaciones en el sitio.
Cristina Ordóñez, administradora de la clínica Iridi, sostuvo una queja similar a la de Castillo. “Envié a la parte legal el pedido, pero ellos nos dijeron que van a revisar en el sistema. Qué absurdo, si esto realmente es una necesidad. Tuvimos que contratar un tanquero privado porque lamentablemente el de Interagua nunca llegó”, explicó.
Asimismo, el hospital Santamaría indicó que tampoco recibieron agua potable. “Sí pedimos que traigan el servicio, pero por aquí no han llegado”, dijo Raúl Santamaría, director del centro de salud.
Del lado del Estado, según conoció EXPRESO, los centros médicos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) no reportaron ningún problema a causa de la suspensión de servicio. “Todas las unidades médicas están abastecidas y prevenidas para estos dos días”, señaló una funcionaria.
Por su parte, Ilfn Florsheim, vocera de Interagua, indicó a este Diario que “todos (los centros de salud y hospitales) están en el plan de contingencia”. Asimismo, en el transcurso de la tarde, aseguró que las casas de salud que presentaron las quejas recibieron atención.
Según datos de la misma entidad, 25 tanqueros por zona trabajaron, ayer, en la distribución del líquido potable.
En tanto, los centros educativos, según el reporte de padres de familia, también alteraron sus clases como consecuencia del corte de agua, aunque otros colegios señalaron que hubo una jornada normal.
“No en todas las escuelas se paralizó el trabajo, pero a mi nieto sí lo notificaron de que no tendrían clases en la tarde porque no iba a haber agua para que vayan al baño”, contó Pilar Arévalo, moradora de la ciudadela Morán Valverde.
Janeth Rivera, vecina de Arévalo, señaló, en cambio, que a sus hijos que estudian por la mañana los sacaron temprano de clases por la falta del servicio. “Después del recreo los niños se ensucian, se llenan de tierra, por eso los han enviado pronto. A eso de las 10:00 ya estaban fuera”, aseguró.
Comercio y habitantes
La ciudadanía reservó el agua
Mayoritariamente, los habitantes no reportaron desabastecimiento, dado que fue un corte programado. Sin embargo, unos pocos señalaron que el corte les llegó por sorpresa sin darles tiempo a recoger el líquido. En lo que sí coincidieron fue en que se debería tratar de aminorar el tiempo en estas labores.
“Hay personas que no tenemos cisternas y nos toca comprar botellones”, indicó Leonor Baldeón, de la ciudadela La Chala.
Mientras tanto, Miriam Pincay, propietaria del restauran Pica Rico, situado en Alcedo y Víctor Hugo, se quejó por el tiempo de labores. “El corte es muy largo. Deberían trabajar en la madrugada”, apuntó.