¿Podría Estados Unidos perder la guerra? Maestro que predijo el regreso de Trump lanza advertencia
Jiang Xueqin propone analizar el tablero del poder global con su Historia Predictiva, uniendo la lógica estratégica con un lente de profunda sensibilidad humana

Un barco navega por el estrecho de Ormuz
A veces, la verdadera sabiduría florece con una fuerza especial en las aulas de clase, donde el pensamiento crítico y la curiosidad se convierten en la brújula más confiable para comprender nuestro mundo. Esta es la visión de un hombre que se ha vuelto viral por su asombrosa precisión.
Para un relato con la mayor veracidad, nos hemos basado en las conferencias que el profesor Jiang Xueqin impartió en la Moonshot Academy de Beijing, sus entrevistas en programas como Breaking Points y su reciente diálogo con Tucker Carlson.
¿Quién es Jiang Xueqin y por qué su voz resuena hoy?
Jiang es un educador chino-canadiense graduado en la Universidad de Yale que se dedica a lo que él llama "Historia Predictiva". Se volvió una figura de culto tras predecir con exactitud tres eventos: la victoria de Donald Trump en 2024, el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán y, la más controvertida de todas, la derrota estadounidense en esta guerra. Su enfoque se centra en una teoría de juegos aplicada a la naturaleza humana.
Desde la perspectiva de Jiang, la situación actual se trata de quién tiene el control de la "escalera de escalada". Para explicárselo a sus alumnos, Jiang usa una analogía muy humana: la pelea en la cafetería de una escuela. Imagine a un "matón" (el país poderoso) que domina por miedo, y a un "chico nuevo" (Irán) que es paciente y estratégico.
Buenavida
Salud de la piel: 8 claves esenciales para cuidarla desde adentro y prevenir el envejecimiento
María Verónica Vernaza Guerrero
Jiang argumenta que Estados Unidos sufre de lo que llama una "pirámide invertida": gasta millones de dólares en tecnología y fuerza aérea, pero carece de la base de soldados necesaria para una guerra de desgaste. Según su análisis, Irán ha pasado 20 años preparándose para este momento, no para ganar batallas directas, sino para agotar el sistema estadounidense.
Mientras Estados Unidos usa interceptores de un millón de dólares, Irán responde con drones de 50.000 dólares; una asimetría que, a la larga, quiebra cualquier presupuesto.
Lo que Jiang nos advierte, con una calma que inquieta, es el "Efecto Dominó de Ormuz". Si el Estrecho de Ormuz se cierra, no solo sube la gasolina; colapsa el sistema del petrodólar que sostiene la economía de Estados Unidos, la cual él describe como un "esquema Ponzi" financiero que depende de que otros países sigan comprando deuda.
Además, señala un punto de vulnerabilidad extrema: las plantas desalinizadoras en el Golfo. Un ataque a estas infraestructuras dejaría sin agua a millones de personas en semanas, convirtiendo un conflicto militar en una crisis humanitaria sin precedentes.
Para Jiang, la verdadera victoria está en la flexibilidad estratégica y la calma. Su mensaje final, más allá de los mapas y las cifras, es un llamado a la humildad: entender que el orden mundial está cambiando hacia la multipolaridad y que la cooperación será, al final del día, nuestra única tabla de salvación frente a la catástrofe.