Deterioro. Aguirre es una de las vías más afectadas del corredor 3. A la altura de Lizardo García hay huecos que afectan en la circulación.

Los corredores viales sufren el efecto de la carga de buses

Las calles que designó Tránsito para organizar al transporte urbano se dañan. El Municipio repara algunas de ellas. Un tramo de Esmeraldas fue cerrado.

Desde el portal del edificio donde habita desde hace tres décadas, Norma Ibarra observaba el retiro de la carpeta asfáltica de las calles Esmeraldas y 10 de Agosto.

A la moradora de este sector del centro de Guayaquil no le extrañó la presencia de obreros y maquinarias del Municipio, pues aseguró que al menos cinco veces en menos de un año ha sido intervenido el sector, por mantenimiento de la calzada y señalización.

Con la calle Los Ríos, Esmeraldas conforman el corredor vial 2, que acogen a unos 800 buses urbanos de 21 líneas, que a criterio de moradores y propietarios de negocios es una carga exagerada para la vía.

“El movimiento que ocasionan los vehículos es tal que aveces lo confundo con un temblor”, expresó uno de los vecinos que reservó su nombre.

Para la intervención de Esmeraldas, la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) dispuso el desvío de los buses. Hasta el 6 de abril ingresarán por 10 de Agosto, José Mascote y posteriormente se reincorporarán al tráfico (gráfico).

Otras calles que también han resultado afectadas por la carga vehicular es Aguirre y Clemente Ballen; así como la avenida Barcelona. Las arterias mencionadas son parte del corredor 3, de 14 kilómetros y que acoge parcial o total a 1.200 buses urbanos de 42 líneas.

Alrededor de 400.000 usuarios son los beneficiados diarios con esta ruta, que comprende la avenida José Rodríguez Bonín con dirección al centro, para luego retornar.

La creación de corredores es uno de los mecanismos que recurre la ATM para ordenar el transporte público, que lo usa el 70 % de los guayaquileños.

Pasajeros consultados por Diario EXPRESO coincidieron en la importancia de las rutas, debido a que se respetan las paradas establecidas y hay un orden. Sin embargo, consideraron que los problemas están en las condiciones de las vías.

“El corredor es necesario porque me permite llegar al centro de la ciudad, pero observo más daños en las calles por donde circula los buses. Hay que buscar una solución”, indicó Leandro Tenesaca, quien a través de las unidades de la línea 49 se moviliza desde el Paraíso de la Flor.

Leonor Verdesoto utiliza los vehículos de la línea 120 B para dirigirse a su trabajo, ubicado en Puente Lucía, en el kilómetro 27 de la vía a Daule. Ella es del criterio de que las calles sean de hormigón, al menos por donde circulan los buses.

Esta semana el Municipio analizará el rediseño del pavimento de la calle Esmeraldas. El jefe de Planificación de la ATM, Freddy Granda, anticipó que la nueva carpeta asfáltica de la arteria tendrá como base una losa de pavimento.

Por lo pronto, en los tramos más afectados de la vía, entre ellos desde 10 de Agosto hasta Clemente Ballén, se cavarán unos 60 centímetros para la construcción de una nueva base; además se colocarán tres centímetros de asfalto.

Otros de los puntos que son intervenidos son: Aguirre, desde Tulcán hacia el oeste; y varios tramos de la avenida Barcelona, que evidencia un mayor deterioro en las paradas que en su momento servían de estacionamiento para quienes concurren al parque lineal.

Granda señaló que los corredores se determinan de acuerdo con un estudio y las necesidades de la comunidad. Recordó que la mayoría de las calles de Guayaquil se construyó sobre material de desalojo y basura; e incluyó a las lluvias como causa del deterioro de las vías.