
Una comuna crece al pie de un delfin gigante
Disfrutar de la gastronomía marinera desde un pequeño acantilado y mirando la inmensidad del mar se ha vuelto un atractivo más en el sector de Posorja.
Disfrutar de la gastronomía marinera desde un pequeño acantilado y mirando la inmensidad del mar se ha vuelto un atractivo más en el sector de Posorja.
Eso es algo que evidenció en estos días Julio Méndez, un ecuatoriano que reside en Madrid, quien visitó el sector de Playa Delfín, donde en la cabaña Voluntad de Dios disfrutó de una sopa de langostino y un filete de albacora.
Todo esto junto a un escenario que abarca una nueva zona para bañistas y que crece día a día alentado por un gigantesco delfín, que fue construido por la comunidad.
“El delfín ha sido como una bendición de Dios”, dice Flor Magdalena González Macías, quien hasta hace dos años era solo ama de casa. Una situación que cambió con la construcción de la escultura.
El comercio y el turismo nacieron para esta comuna. Cerca de 70 familias dependen ahora de un movimiento económico en una población que “estaba botada y sus habitantes trabajan en Posorja y a veces en la pesca”, agrega esta pequeña empresaria. “Ahora todos ganamos nuestro dinerito y hasta damos trabajo”.
Moreli Cedeño, una madre soltera que tiene a cargo a cinco hijos, reafirma lo que dice Magdalena. “Aunque sabemos mucho de cocina nos teníamos que conformar con ser obreras en las fábricas (de Posorja). Ahora somos dueñas de nuestro propio negocio”.
La idea de construir un monumento con forma de delfín nació en el mismo seno de esta comuna. Un proyecto que fructifica con cada fin de semana.
“La demanda de turistas hace que falten espacios para estacionar los vehículos, así como más cabañas”, agrega Carlos Baidal, quien cuida unos 400 carros los fines de semana, pero tiene problemas cuando llueve por el lodo, que impide acondicionar otro parqueadero.
Santiago Villón se ocupa de lunes a viernes en la pesca, pero los sábados y domingos se dedica a alquilar carpas.
Esto, mientras una artesana, quien prefirió no dar su nombre, promociona al balneario con camisetas estampadas con el delfín como el principal atractivo.
Efrén Reyes, presidente de la comuna, dice que todos los negocios son comunitarios y que estos aportan para hacer mejoras en la población.
Hay desde refresqueros, artesanos, carperos, cuidadores de carros. El comercio agrupa a alrededor de 400 comerciantes.
Un nuevo proyecto intentará colocar vigilancia privada y cámaras de circuito cerrado en lugares estratégicos. También entregar credenciales a los comuneros y llevar un registro de los turistas que ingresen. Todo como una fórmula para mejorar la seguridad.