
Competitividad el reto de tener un crecimiento integral
Hemos tenido un crecimiento, pero poco alineado. Eso es lo que dicen los especialistas a la hora de evaluar el índice de competitividad con el que Ecuador cerró el 2015 y los retos que se vienen para este año. Admiten que en el país se ha trabajado en mejorar el sistema de salud, educación, infraestructura, pero no en cambiar el escenario productivo.
Según este índice global, elaborado por el Foro Económico Mundial, en ocho años del actual Gobierno, Ecuador ha ido escalando posiciones. En el 2007-2008, el país se ubicó en el puesto 103 de 131 países; en el reporte 2015-2016 aparece en el 76, de un total de 140 naciones. Siendo 7 la calificación máxima, el ámbito de mayor crecimiento fue el de requisitos básicos con un puntaje de 4,5. Más atrás están los otros pilares: potenciadores de eficiencia (3,8) e innovación (3,4).
Wilson Araque, director del Área de Gestión y coordinador del Observatorio de la PYME de la Universidad Andina, cuestiona el crecimiento poco integral que el país ha obtenido. Del área de requisitos básicos, explica, los avances en infraestructura (carreteras, aeropuertos y otras obras) fueron los de mayor incidencia (crecieron de 2,64 a 4,1 puntos en los últimos 8 años), pero no así los intentos por mejorar el ambiente económico del país, cuyos resultados cayeron de 5,58 a 4,7.
“Se trata de un ambiente que se ha ido deteriorando, en términos de confianza para que al país llegue inversión”. Según Araque, podemos tener buenas carreteras, pero si estas no son bien aprovechadas de poco sirve. “Sería distinto tener a todos esos espacios llenos de contenedores transportando productos para el consumo nacional o exportación, pero eso no se ve en mayor medida”.
Para mejorar resultados, explica Sara Wong, profesora de la escuela de negocios Espae, primero hay que preocuparse de la base. “¿Cómo podemos pensar en innovación o en tener negocios sofisticados dentro del país si no tenemos instituciones sólidas o un buen ambiente para los negocios?”, se pregunta.
Preocuparse en estos dos ámbitos es indispensable para ser más eficientes en otros como en el mercado de bienes (estamos en puesto 126). El tema de corrupción e inseguridad, explica Wong, dejaron de encabezar las principales preocupaciones que los empresarios tienen a la hora de hacer negocios. Hoy esas barreras son las regulaciones laborales, tributarias y la burocracia ineficiente.
Este 2016 pinta ser un año de desafío, en el que Ecuador tendrá que evitar perder lo ganado. Con un dólar apreciado y préstamos más caros, el ambiente macroeconómico que atrae nuevas inversiones podría verse más afectado.
Un Estado con menor presupuesto para este 2016 (6.000 millones menos), no podrá seguir siendo el gran motor económico que ha sido otros años. “Grandes avances, no creo que veamos”, dice el analista económico, Alberto Acosta Burneo, quien sostiene que el impacto de este año recesivo dependerá de cómo se vayan corrigiendo algunas políticas públicas que, a su parecer, deben apuntar a dinamizar el comercio.
“No podemos seguir con esta política de cerrarnos al mundo. La clave en este momento es el tema comercial, debemos abrirnos a nuevos mercados de forma agresiva”. Las restricciones a las importaciones, explica Acosta, no han hecho otra cosa que crear una falsa expectativa de mercado y dar paso a empresas “atrofiadas”, incapaces de poder competir afuera. “ Las inversiones de estas industrias se hacen pensando en precios elevados que permiten absorber cualquier ineficiencia, pero se les hace daño porque no son competitivas”.
Otras pautas están relacionadas a bajar la presión tributaria y laboral. El permitir que, en un momento como este, las empresas puedan coordinar el trabajo de acuerdo al ritmo de producción. “Se vuelve necesario llegar a acuerdos con los empleados para trabajar jornadas parciales. No es precarizar el trabajo, es impedir que se pierda”.