Elecciones. Alejandro Domínguez ocupaba el cargo interino en el organismo por Napout. Ayer en los sufragios fue respaldado.

Bajo el comercio y aumento el turismo

Calles con desperdicios de todo tipo y con escasa o nula actividad comercial, lucían ayer el centro y otras zonas de la ciudad como consecuencia de las ruidosas compras y celebraciones del día anterior y el inicio de un nuevo feriado.

Los escombros que dejó la quema de monigotes la noche anterior, afeaban algunos tramos de arterias céntricas como Lorenzo de Garaycoa, Colón, Sucre, 10 de Agosto y otras.

En esta última calle también fue notoria la poca actividad, especialmente a la altura del Mercado Oeste y del antiguo Mercado Central, que por el feriado no abrieron sus puertas, al igual que la gran cantidad de negocios de sus alrededores.

El Central tampoco abrirá hoy, según un aviso pegado en sus paredes, en el que dice que el cierre es por pedido de los mismos comerciantes.

Uno de los pocos establecimientos que osó atender pese a la falta de público, fue Calzado Juanito, ubicado en 10 de Agosto, entre 6 de Marzo y Lorenzo de Garaycoa.

“Sí estamos vendiendo alguna cosita, como para pagar la comida del día aunque sea”, dijo a EXPRESO José Morocho, uno de los propietarios de la tienda de ropa y zapatos.

Unas cuadras cerca de allí había más movimiento, pero de tipo turístico, gracias a la Catedral, el parque Seminario y el malecón Simón Bolívar, que en todo feriado reciben más visitantes que de costumbre.

En el sector de las bahías, al menos hasta las 13:00 sus calles también lucían con desperdicios de todo tipo; mientras que la actividad comercial atendía en un 50 % de su oferta habitual y a partir del mediodía.

“Hay pocas ventas porque medio Guayaquil se ha ido a las playas”, comentó Martín Vargas, un comerciante del lugar.

En las zonas alrededor del centro y en muchos barrios populares el panorama era un poco distinto en cuanto al movimiento. Grupos de personas con equipos de sonido se tomaban las esquinas para seguir celebrando la llegada de 2016 con música y bebidas alcohólicas.

Los niños tenían su propia forma de celebrar. Con sus coloridas piscinas inflables buscaban divertirse y hacer frente al calor reinante, pese a que el de ayer fue un día que registró 7 u 8 grados menos de temperatura que los días anteriores.

En definitiva, fue un 1 de enero igual que el de todos los años, pero sin duda también fue un día diferente a cualquier otro del año. JAA