Coima es coima

  Actualidad

Coima es coima

Estamos a dos semanas del cambio de mando y como es costumbre, comenzaron a circular rumores de quiénes ocuparán “tal o cual” ministerio o dependencia del Gobierno. Es que escucho los nombres y no puedo creerlo. Son rumores, me digo a mí misma, ¡son rumores! Algunos son personajes reciclados, otros entiendo que están en consideración por algún tipo de afecto, cercanía o compromiso, pero en general no veo estadistas, especialistas, académicos, salvo alguna honrosa excepción. Esperemos que solo sean rumores lo nombres que preliminarmente se han filtrado en esas “listitas de posibles funcionarios del Estado”.

Señor presidente electo, como ya lo he mencionado, usted tiene en sus manos la posibilidad y responsabilidad histórica de cambiar para bien nuestro país. Haga usted esa cirugía profunda a la corrupción que ofreció, con un gobierno conformado por los más capaces: profesionales, académicos, gente de bien; no se llene de amigotes, parientes y compadres sin el conocimiento y la experiencia que demandan las altas responsabilidades en las diversas carteras del Estado.

Le escuché decir que usted respetará la independencia de poderes ¡Bravo señor presidente! Eso es elemental y esencial en una democracia. El problema es que usted se lo decía, con honrosísimas excepciones, a personas que han estado acostumbradas a ser reos de otro tipo de política y manejo, donde lo que se disponía desde el Ejecutivo se hacía; por ello, usted debe pegar un buen golpe de timón, para reprogramar la manera de actuar y pensar que han tenido “ciertos funcionarios”. Recuerdo sus palabras en campaña, que para mis oídos fueron melodía: “Sanción sí, cárcel sí, a todos los corruptos, a los de ayer y a los de ahora”. Confío en que usted honrará su palabra y que cuando salgan a la luz los nombres de los funcionarios deshonestos delatados por Odebrecht o por cualquier otro caso de corrupción, usted será el primero en pedir prisión para los responsables, sea quien sea, pues la coima es coima y jamás podrá ser dorada, apanada y camuflada con cualquier remoquete o explicación de medio pelo.